Después de tres generaciones formadas a través de la Escuela de Operadoras y Operadores de Moctezuma, la Cámara Nacional del Cemento (CANACEM) se suma a la cuarta edición del programa para ampliar el alcance de este modelo de capacitación y contribuir a la profesionalización de una posición clave para la industria del concreto.

La colaboración parte de la experiencia acumulada por Moctezuma y de las buenas prácticas desarrolladas en la formación de personal especializado. En esta nueva etapa, ambas organizaciones buscarán homologar criterios de capacitación, elevar los estándares de seguridad y generar mayores posibilidades de desarrollo profesional dentro del sector.

El programa tendrá una duración de cinco meses y ofrecerá una formación integral que incluirá capacitación en aula, prácticas en patio, conocimiento de los procesos operativos del concreto y entrenamiento para la conducción en ciudad y carretera. Al concluir, las y los participantes deberán completar un proceso de evaluación y certificación que acredite las competencias adquiridas.

La operación de una unidad revolvedora va mucho más allá de conducir un vehículo pesado. De quienes desempeñan esta función dependen la seguridad durante el traslado y en obra, la conservación de las condiciones del concreto y la calidad del servicio al momento de la entrega.

Por ello, el programa de formación busca preparar personal que cuente no sólo con los conocimientos técnicos necesarios, sino también con una cultura sólida de seguridad, responsabilidad, servicio al cliente y mejora continua.

Durante el arranque de esta generación, Julio Cedeño, director general de CANACEM, destacó que la formación de talento constituye un elemento estratégico para atender las necesidades actuales y futuras de la industria cementera.

“El desarrollo de nuestra industria comienza con la preparación de las personas. Esta Escuela responde a una necesidad real del sector y representa la posibilidad de formar talento especializado, elevar los estándares de seguridad y abrir trayectorias profesionales dentro de una industria sólida y con amplias posibilidades de desarrollo”, señaló Julio Cedeño.

La participación de CANACEM permitirá que esta cuarta generación se convierta en el punto de partida de un modelo con alcance sectorial. La Cámara buscará ampliar gradualmente la iniciativa en colaboración con otras empresas cementeras del país, con el objetivo de incrementar la disponibilidad de personal especializado y avanzar hacia criterios comunes de capacitación, seguridad y profesionalización.

Por su parte, el Ing. José María Barroso, director general de Moctezuma y presidente de la Cámara Nacional del Cemento, señaló:

“La transformación de la industria también depende de nuestra capacidad para formar y desarrollar talento especializado. Profesionalizar a quienes operan las unidades revolvedoras significa elevar la seguridad, la calidad del servicio y la confianza de nuestros clientes. Con esta cuarta generación y la participación de CANACEM, damos un paso para compartir la experiencia desarrollada por Moctezuma y contribuir a que este modelo pueda beneficiar a una industria más competitiva, segura e incluyente”.

La disponibilidad de personal debidamente capacitado representa uno de los principales desafíos para la industria. La falta de talento especializado puede traducirse en mayores tiempos para cubrir vacantes, unidades fuera de operación o subutilizadas, procesos de capacitación más prolongados y una mayor exposición a incidentes, retrasos y afectaciones en el servicio. Por ello, como parte del diseño e impulso del programa, Moctezuma, a través de la Dirección de Recursos Humanos y la Dirección de Concretos.

Frente a este reto, el modelo integra formación teórica, entrenamiento práctico, operación supervisada y evaluación continua, con el objetivo de desarrollar las competencias técnicas, operativas y de seguridad que demanda la industria.

Con esta colaboración, CANACEM y Moctezuma suman esfuerzos para atender una necesidad concreta del sector y demostrar que invertir en la formación de las personas es una de las vías más efectivas para avanzar en seguridad, excelencia operativa, competitividad y desarrollo profesional.

Esta cuarta generación representa, al mismo tiempo, la continuidad de un programa consolidado por Moctezuma y el inicio de una nueva etapa para compartir sus aprendizajes y ampliar sus beneficios dentro de la industria cementera mexicana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *