El James Dyson Award anuncia a sus dos ganadores globales de 2026, quienes recibirán £30,000 cada uno por sus inventos, diseñados para facilitar la detección de peligros que suelen pasar desapercibidos, desde daños estructurales provocados por terremotos hasta los efectos perjudiciales de las conmociones cerebrales, incluso en el ámbito deportivo.
– Sentinel (Filipinas) es el Ganador Global en la categoría de Sostenibilidad. Sentinel es un sensor de daños estructurales desarrollado por Aldrei Ong, ingeniero estructural y egresado de la Universidad De La Salle Manila. Su objetivo es detectar daños potencialmente peligrosos en edificios después de un terremoto y ayudar a identificar aquellas construcciones que podrían estar en riesgo de colapso.
– Rumble Rims (Estados Unidos) es el Ganador Global en la categoría Médica. Desarrollado por Radhika Saran, Cleo Pontone y Sophia DeVito, estudiantes de la Universidad de Harvard, Rumble Rims busca evitar que las conmociones cerebrales no detectadas expongan a los atletas a un mayor riesgo de lesiones cerebrales. Este dispositivo, de bajo costo, consiste en unos auriculares que utilizan tecnología de seguimiento ocular por infrarrojos para realizar evaluaciones de conmoción cerebral directamente en las zonas de juego y facilitar decisiones más seguras sobre el regreso de los deportistas a la actividad física.
James Dyson Award: Ganadores globales 2026
Desde 2005, el concurso internacional de diseño para estudiantes ha impulsado más de 400 inventos desarrollados por jóvenes de todo el mundo, otorgando más de 1.5 millones de libras esterlinas en premios. Este año recibió 2,294 proyectos de aspirantes a ingenieros de 28 países y regiones, la cifra más alta de participaciones registrada hasta ahora.
James Dyson, fundador de Dyson, comentó:
“Los ganadores globales de este año, Sentinel y Rumble Rims, abordan riesgos graves para la vida y la salud mediante ideas extraordinariamente sencillas. Sus inventos podrían salvar vidas, y ese tipo de pensamiento audaz es precisamente lo que esperaba impulsar cuando creé el James Dyson Award hace 21 años. Ambos son ganadores muy merecedores de este reconocimiento”.
James Dyson sobre Sentinel:
“Después de un terremoto, los daños graves en el interior de un edificio de concreto pueden ser invisibles y potencialmente mortales. Sentinel, de Aldrei, transforma ingeniosamente un componente que ya se utiliza en la construcción en un sensor de bajo costo capaz de detectar grietas y alertar oportunamente sobre posibles daños. Es una solución ingeniosa que podría identificar problemas antes de que se vuelvan costosos y, lo que es más importante, evitar que las personas vivan o trabajen en edificios con riesgo de colapso”.
James Dyson sobre Rumble Rims:
“Con demasiada frecuencia escuchamos sobre personas que sufren accidentes con lesiones en la cabeza, particularmente deportistas, y que enfrentan las consecuencias más adelante en sus vidas. Sin embargo, detectar una conmoción cerebral es complejo, ya que requiere equipo especializado y conocimientos médicos hospitalarios, por lo que las evaluaciones no siempre se realizan cuando deberían. Cleo, Radhika y Sophia encontraron una nueva manera de llevar evaluaciones objetivas directamente a las zonas de juego, donde se toman decisiones cruciales. Su invento podría ayudar a prevenir las lesiones cerebrales permanentes que afectan a tantos hombres y mujeres en el deporte”.
Ganador Global en Sostenibilidad: Sentinel, inventado por Aldrei Ong
El problema
Cada año se registran alrededor de 1,700 terremotos de magnitud 5 o superior en distintas partes del mundo. Los de gran intensidad pueden tener consecuencias devastadoras para los edificios y las personas que se encuentran en su interior, además de provocar importantes pérdidas económicas. Entre 1970 y 2023, los desastres geofísicos, como los terremotos, ocasionaron pérdidas económicas estimadas en 1.59 billones de dólares estadounidenses.
Los terremotos pueden provocar grietas y daños internos en las estructuras de concreto que no son visibles de inmediato. Por ello, determinar si un edificio es seguro suele depender de inspecciones visuales y pruebas especializadas.
Después de un terremoto de gran magnitud, cuando numerosos edificios pueden requerir una evaluación al mismo tiempo, este proceso puede resultar lento, costoso y complicado. Aunque los edificios suelen contar con sistemas como detectores de humo y alarmas contra incendios para monitorear otros riesgos, los daños estructurales todavía se identifican, en muchos casos, mediante inspecciones periódicas y no a través de un monitoreo continuo.
La solución ganadora
Aldrei Ong, ingeniero estructural y egresado de la Universidad De La Salle, en Filipinas, desarrolló una solución que ayuda a identificar edificios con riesgo de colapso.
Sentinel transforma un separador convencional de concreto —un componente que ya se utiliza en la construcción para mantener las varillas de acero de refuerzo en su posición— en un sensor de bajo costo capaz de detectar grietas ocultas y daños internos.
Sentinel está fabricado con concreto autorreceptivo, que contiene materiales conductores capaces de permitir el paso de electricidad a través del bloque. Cuando el concreto se agrieta o sufre algún daño, su resistencia eléctrica cambia, lo que proporciona un indicador medible de posibles afectaciones.
Los electrodos integrados conectan cada bloque a un pequeño módulo electrónico que monitorea estos cambios y los compara con la lectura inicial del sensor. Si detecta una variación significativa, los datos se envían de manera inalámbrica a un panel de control en línea, lo que permite a los ingenieros supervisar a distancia las condiciones del edificio a lo largo del tiempo.
Sentinel fue diseñado pensando en la accesibilidad económica, lo que facilita su instalación a gran escala. Al transformar un componente que ya se utiliza en las construcciones de concreto reforzado, puede incorporarse a los edificios desde su etapa de construcción sin necesidad de añadir un elemento estructural independiente.
Aldrei desarrolló Sentinel como parte de su investigación de maestría sobre concreto autorreceptivo. Durante más de un año, mezcló, curó y probó más de 125 muestras de concreto para perfeccionar el material y comprender cómo responde su resistencia eléctrica ante cargas y grietas.
Actualmente, los sensores Sentinel ya se encuentran integrados en un edificio en Filipinas para realizar pruebas de monitoreo en condiciones reales. Tras ganar el James Dyson Award, Aldrei planea continuar validando la tecnología, sustituir los componentes electrónicos soldados manualmente por una tarjeta de circuito impreso personalizada y desarrollar versiones que puedan instalarse en edificios existentes.
Ganador Global en la categoría Médica: Rumble Rims, inventado por Cleo Pontone, Radhika Saran y Sophia DeVito
El problema
Las conmociones cerebrales representan una preocupación importante, particularmente en el ámbito deportivo, desde las categorías amateur hasta el nivel profesional. No reconocerlas a tiempo puede tener consecuencias peligrosas, ya que aumenta el riesgo de sufrir lesiones cerebrales más graves si el deportista continúa jugando.
Detectar una conmoción cerebral en el momento en que ocurre puede ser complicado, debido a que los síntomas varían de una persona a otra y pueden tardar hasta 72 horas en manifestarse.[3]
Aunque existen tecnologías para realizar evaluaciones objetivas, suelen ser costosas y estar disponibles únicamente en clínicas especializadas, lo que dificulta su acceso para muchas escuelas y equipos deportivos amateur. Por su parte, las evaluaciones realizadas en las zonas de juego dependen en gran medida del criterio humano.
La solución ganadora
Cleo Pontone, Radhika Saran y Sophia DeVito, estudiantes de la Universidad de Harvard, desarrollaron Rumble Rims, unos auriculares de bajo costo con tecnología de seguimiento ocular por infrarrojos que buscan reducir esta brecha al llevar evaluaciones objetivas para detectar posibles conmociones cerebrales directamente a las zonas de juego.
El dispositivo utiliza cámaras infrarrojas para medir cómo los ojos de un deportista siguen objetos, mantienen la mirada y realizan movimientos durante una breve prueba de entre dos y tres minutos. Estos movimientos oculares pueden proporcionar indicadores objetivos de posibles alteraciones neurológicas.
Una pantalla móvil traduce las mediciones del seguimiento ocular en información en tiempo real, lo que ayuda a determinar si un deportista debe abandonar el juego y ser remitido a una evaluación médica profesional.
Después del partido, el panel de seguimiento de recuperación de Rumble Rims permite repetir las pruebas a lo largo del tiempo y generar un registro objetivo que los deportistas, sus familias y los profesionales de la salud pueden utilizar para monitorear su evolución antes de regresar a la actividad deportiva.
Rumble Rims está diseñado como una herramienta de evaluación inicial y no como un dispositivo de diagnóstico. Las decisiones sobre el regreso a la actividad deportiva deben permanecer bajo la supervisión de un profesional de la salud calificado.
Durante el desarrollo del proyecto, el equipo exploró diferentes prototipos, incluidos cascos, protectores bucales y soportes para la barbilla, antes de elegir un diseño de auriculares con cámaras infrarrojas laterales y espejos dicroicos de 45 grados. A lo largo del proceso de diseño, también buscaron la opinión de profesionales médicos y entrenadores deportivos.
Tras ganar el James Dyson Award, las creadoras planean desarrollar y probar un prototipo de mayor fidelidad, perfeccionar la prueba de movimientos oculares y validar Rumble Rims con deportistas, entrenadores, preparadores físicos y asesores médicos. A largo plazo, esperan realizar pruebas piloto con escuelas y programas deportivos juveniles, así como avanzar en el proceso de validación como dispositivo médico.
James Dyson Award
El James Dyson Award es un concurso internacional de diseño que inspira y reconoce a la próxima generación de ingenieros y diseñadores. En su edición número 21, el premio ha respaldado más de 400 inventos enfocados en resolver problemas reales, con una bolsa acumulada de más de 1.5 millones de libras esterlinas en premios.
El certamen se lleva a cabo en 28 países y regiones y es organizado por la James Dyson Foundation, la organización benéfica de Sir James Dyson dedicada a impulsar la educación en ingeniería.
James Dyson Foundation
La James Dyson Foundation, establecida en Reino Unido en 2002, actualmente impulsa programas educativos en diseño, tecnología e ingeniería, no solo en Reino Unido, sino también en distintos países del mundo, entre ellos Estados Unidos, Japón, Singapur, Filipinas y Malasia.
Hasta la fecha, James Dyson y la James Dyson Foundation han donado más de 155 millones de libras esterlinas a causas benéficas. Entre sus principales contribuciones se encuentran una donación de 12 millones de libras para establecer la Escuela de Ingeniería de Diseño Dyson en el Imperial College London; una aportación de 8 millones de libras para apoyar la creación del Centro Dyson de Diseño de Ingeniería y el Edificio James Dyson en la Universidad de Cambridge; así como una donación de 7.8 millones de libras destinada a financiar el Centro STEAM y el proyecto de ampliación de la Escuela Primaria Malmesbury.
