En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, la actividad física se posiciona como uno de los hábitos que pueden contribuir al cuidado de la salud cardiovascular. De acuerdo con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), realizar ejercicio de manera habitual puede disminuir hasta 20% el riesgo de infarto de miocardio, como parte de una estrategia de prevención que también considera factores como la alimentación, el tabaquismo, la diabetes, la obesidad y la hipertensión.

La actividad física regular puede aportar beneficios a la salud cardiovascular, como fortalecer el corazón, favorecer la circulación y contribuir al control de factores como la presión arterial, el colesterol y la glucosa. Para los adultos, la recomendación general es acumular al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, aunque la frecuencia, duración e intensidad deben adaptarse a las condiciones y necesidades de cada persona.

Uno de los retos, sin embargo, es incorporar el movimiento como parte de la vida cotidiana y mantenerlo conforme avanza la edad. En México, 37.6% de las personas de 60 años y más declaró realizar algún deporte o ejercicio físico durante su tiempo libre en 2025, de acuerdo con el Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico del INEGI.

El dato adquiere relevancia ante una conversación que va más allá de la prevención inmediata y comienza a poner el foco en la longevidad saludable. No se trata únicamente de vivir más años, sino de hacerlo conservando movilidad, fuerza, autonomía y la capacidad de realizar actividades cotidianas. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea el envejecimiento saludable como el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar durante la vejez.

Bajo esta perspectiva, contar con alternativas de actividad física para diferentes edades, condiciones y objetivos puede facilitar que el movimiento se integre de manera sostenida a la rutina. Espacios como Sport City buscan responder a esta diversidad a través de opciones que incluyen entrenamiento cardiovascular y de fuerza, movilidad y clases grupales, entre otras disciplinas.

“En Sport City vemos que la actividad física forma parte de distintas etapas de la vida. El 26.5% de nuestros usuarios tiene entre 46 y 60 años y 16.4% supera los 60 años. Estos datos nos muestran que hablar de longevidad no significa empezar a cuidarnos al llegar a cierta edad, sino construir desde antes hábitos que podamos sostener a lo largo del tiempo. El ejercicio puede responder a objetivos distintos en cada etapa, pero mantenerlo de forma constante puede contribuir a conservar fuerza, movilidad e independencia”, señaló Luis Miguel Rodríguez Penagos, director general de Sport City’’, mencionó Luis Miguel Rodríguez Penagos, Director General de Sport City.

El Día Mundial del Corazón representa una oportunidad para recordar que el cuidado cardiovascular no depende de una sola acción. Mantenerse activo forma parte de un enfoque más amplio que también incluye una alimentación equilibrada, descanso adecuado, conocimiento de los factores de riesgo y revisiones médicas cuando correspondan. Cuidar el corazón comienza mucho antes de que aparezca una señal de alerta. Incorporar el movimiento a la vida cotidiana y convertirlo en un hábito puede contribuir no solo a la salud cardiovascular en el presente, sino también a preservar capacidades físicas y autonomía con el paso de los años. La prevención, en ese sentido, también es una forma de prepararnos para vivir mejor cada etapa de la vida.

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