En Querétaro, de 723 mil personas con empleo formal registrado ante el IMSS, 351 mil, el 49% del total, carecen de salario digno; es decir, que no ganan el monto suficiente que les permita ir más allá de la sobrevivencia. Mientras que 372 mil, que representan 51%, cuentan con salario digno y más. De las 351 mil personas que carecen de salario digno en esta entidad, 341 mil tienen salarios de sobrevivencia (47%) y 10 mil ganan salarios de pobreza (1%).
Estos son los resultados del reporte del Termómetro Salarial de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, actualizado con los datos más recientes del IMSS, al 30 de junio de 2026. La medición del Termómetro Salarial define 3 niveles o estratos salariales para trabajos formales:
Salarios de pobreza. Inferior al monto equivalente al costo de dos canastas básicas. ● Salarios de sobrevivencia. Que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al monto del salario digno, que en 2026 se ubica en 14,400 pesos al mes1ç.
Salario digno y más. Salarios iguales o mayores a 14,400 pesos al mes La carencia de salario digno representa la suma de quienes aún tienen salarios de pobreza y quienes tienen salarios de sobrevivencia.
A nivel nacional, 22.7 millones de personas con empleo formal 11.9 millones carecen de salario digno (52%), 11.5 tienen salario de sobrevivencia (50%) y sólo 407 mil (2%), tienen salarios de pobreza. Con salario digno y más son 10.9 millones de personas (48%).
Los estados en el contexto nacional ● Baja California es la única entidad que ha erradicado por completo los salarios de pobreza. ● Hay 9 estados con salarios de pobreza por arriba del promedio nacional de 2%: Guerrero (8%), Nayarit (6%), Chiapas (5%), Morelos y Sinaloa (4%) y, Hidalgo, Michoacán, Tlaxcala y Aguascalientes (3%)
En 24 estados más de la mitad de las personas con trabajo formal carecen de salario digno. En 16 entidades con 60% o más personas sin salario digno, los últimos lugares de la tabla son Guerrero y Sinaloa, con 67%, Durango, Oaxaca, Nayarit y Tabasco con 66%.
Únicamente en ocho entidades, más de la mitad de las personas con trabajos formales ganan salarios dignos y más. Cinco de ellos son estados fronterizos: Baja California (76%), Tamaulipas (66%) Chihuahua (65%), Nuevo León (53%) y Coahuila (52%), además de San Luis Potosí (52%), Ciudad de México y Querétaro (51%).
Las 5 entidades con mayor cantidad de personas sin salario digno son: Ciudad de México (1.8 Millones), Estado de México (1.2 Millones), Jalisco (1.1 Millones), Nuevo León (918 mil) y Guanajuato 679 mil)
Las 5 entidades con mayor cantidad de personas con salario digno o más son: Ciudad de México (1.9 Millones), Nuevo León (1 Millón), Jalisco (917 mil), Estado de México (823 mil) y Baja California (817 mil).
El Termómetro Salarial muestra que si bien en México la brecha entre las personas que tienen salarios de pobreza y las que tienen salarios dignos se ha recortado considerablemente en los últimos años, un logro de las empresas y de sus trabajadores, aún falta mucho por hacer. El país ha demostrado que se puede avanzar en la ruta del salario digno, y para acelerar este proceso, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea tres recomendaciones:
- Aumento diferenciado a los salarios mínimos. La meta trazada por el gobierno para que el salario mínimo sea equivalente a 2.5 canastas básicas en 2030 es viable y contribuirá a la erradicación definitiva de los salarios de pobreza; siempre y cuando el salario mínimo de la frontera no suba, pues ya alcanzó ese nivel.
- Reducción sustantiva de impuestos a salarios bajos. Para incentivar la adopción voluntaria del salario digno por parte de más empresas, hay que reducir sustancialmente las retenciones de ISR e IMSS a quienes ganen salarios bajos (hasta 14,400 al mes). Así el pago de las empresas llega completo al bolsillo de las y los trabajadores. Además, las empresas pueden seguir avanzando en la adopción voluntaria del salario digno.
- Régimen unificado de tributación ISR e IMSS con subsidios decrecientes para micronegocios. Para reducir la informalidad se requiere crear un pago único y vinculado de ISR e IMSS, y un régimen subsidiado de afiliación al IMSS para personas que trabajan por cuenta propia o en micronegocios familiares (80% de los trabajos informales).
