México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias en la evaluación PISA 2025. Los resultados colocaron al país por debajo de los promedios de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que fueron de 463, 461 y 482 puntos, respectivamente, de acuerdo con la nota nacional publicada por la OCDE y el análisis
realizado por Dialoga Mx, centro de análisis de políticas educativas En matemáticas, el 30% de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el Nivel 2 de desempeño, considerado por PISA como el umbral básico de competencia. Esto significa que 30 de cada 100 alumnos lograron resolver problemas que exigen reconocer cómo representar matemáticamente una situación sencilla. Los otros 70 de cada 100 quedaron debajo de ese nivel.
En el promedio de la OCDE, 65 de cada 100 estudiantes alcanzaron el Nivel 2 o uno superior.
En ciencias, el 50.4% del alumnado mexicano llegó al Nivel 2 o lo superó. En términos aproximados, 50 de cada 100 estudiantes alcanzaron el desempeño básico y otros 50 de cada
100 quedaron por debajo. En los países de la OCDE, el promedio fue de 74 alumnos de cada 100 con resultados iguales o superiores al Nivel 2.
En lectura, alrededor del 50% de los estudiantes de México alcanzó el nivel básico. Esto equivale a aproximadamente 50 de cada 100 alumnos capaces de identificar la idea principal de un texto
de extensión moderada, localizar información y reflexionar sobre su propósito. Los otros 50 de cada 100 no llegaron a ese nivel. El promedio de la OCDE fue de 69 estudiantes de cada 100.
La evaluación también muestra que el 41.8% de los estudiantes mexicanos quedó debajo del Nivel 2 en matemáticas, lectura y ciencias al mismo tiempo. En otras palabras, cerca de 42 de
cada 100 alumnos no alcanzaron el umbral básico en ninguna de las tres áreas. El promedio correspondiente entre los países de la OCDE fue de 19.7%, equivalente a alrededor de 20 de
cada 100.
En el extremo superior de la escala, el 0.5% de los estudiantes mexicanos alcanzó los niveles 5 o 6 en al menos una de las tres áreas. La proporción equivale a medio alumno por cada 100, o
aproximadamente uno por cada 200 estudiantes. En el promedio de la OCDE, el 11.9% llegó a esos niveles, alrededor de 12 de cada 100.
Frente a PISA 2022, México aumentó cuatro puntos en ciencias, al pasar de 410 a 414. En lectura descendió siete puntos, de 415 a 408, y en matemáticas bajó siete puntos, de 395 a 388.
La OCDE identifica como estadísticamente significativo el cambio en matemáticas. Las variaciones en lectura y ciencias no fueron estadísticamente significativas.
En una comparación de mayor plazo, la puntuación de México en ciencias fue de 415 puntos en 2012 y de 414 en 2025. En lectura pasó de 424 a 408 puntos durante el mismo periodo. En
matemáticas cambió de 413 a 388 puntos. Desde 2015, la proporción de estudiantes debajo del Nivel 2 aumentó 13 puntos porcentuales en matemáticas y ocho puntos porcentuales en lectura,
mientras que en ciencias no registró un cambio significativo.
Los resultados también presentan diferencias por sexo. Los hombres obtuvieron un promedio de 420 puntos en ciencias y las mujeres 407, una diferencia de 13 puntos. En matemáticas, los
promedios fueron de 396 puntos para los hombres y 380 para las mujeres. En lectura, las mujeres alcanzaron 414 puntos y los hombres 402.
La condición socioeconómica explicó el 12% de la variación de los resultados mexicanos en ciencias. Los estudiantes ubicados en el sector socioeconómico más favorecido superaron por 68
puntos a quienes se encontraban en el sector menos favorecido. Entre los estudiantes desfavorecidos, el 12% consiguió ubicarse en el grupo de mejor desempeño de su propio país,
equivalente a 12 de cada 100.
En la evaluación participaron 7,843 estudiantes de 297 escuelas mexicanas. La muestra representó aproximadamente a 1.58 millones de jóvenes de 15 años, cerca del 69% de la
población nacional de esa edad. La OCDE informó que los datos de México cumplieron con sus estándares de calidad y pueden utilizarse para realizar comparaciones internacionales. PISA
2025 reunió a más de 760,000 estudiantes de 91 países y economías.
Brechas, condiciones escolares y uso de inteligencia artificial
Además de las áreas tradicionales, PISA 2025 evaluó por primera vez la resolución computacional de problemas, entendida como la capacidad para utilizar herramientas digitales,
crear modelos, realizar pruebas y ajustar soluciones. México obtuvo 453 puntos en esta dimensión, 47 menos que el promedio de 500 registrado por la OCDE. Esta escala todavía
carece de un punto mínimo formal de competencia y tampoco permite establecer una comparación histórica, debido a que comenzó a aplicarse en esta edición.
Los resultados académicos presentaron diferencias entre mujeres y hombres. En ciencias, los estudiantes obtuvieron 420 puntos y las estudiantes 407, una diferencia de 13 puntos. En
matemáticas, los promedios fueron de 396 para los hombres y 380 para las mujeres, con una distancia de 16 puntos. En lectura, las mujeres alcanzaron 414 puntos y los hombres 402, una
diferencia de 12 puntos a favor de ellas.
La condición socioeconómica también estuvo relacionada con el desempeño. Los estudiantes mexicanos ubicados en el sector más favorecido obtuvieron 68 puntos más en ciencias que
quienes pertenecían al sector menos favorecido. Esta diferencia fue menor que la brecha promedio de 85 puntos observada en la OCDE.
Entre los alumnos mexicanos pertenecientes al grupo socioeconómico menos favorecido, el 11.6% se ubicó en el cuarto superior de desempeño científico dentro del país. Esto significa que
cerca de 12 de cada 100 estudiantes desfavorecidos fueron clasificados por PISA como académicamente resilientes. El promedio de la OCDE fue de 11.9%, también equivalente a unos
12 de cada 100.
Los cuestionarios aplicados al alumnado ofrecen información adicional sobre su disposición para aprender. El 80% de los estudiantes mexicanos afirmó sentir curiosidad por muchos temas,
equivalente a 80 de cada 100. Otro 76% declaró que aumenta su esfuerzo cuando una actividad escolar se vuelve difícil, es decir, 76 de cada 100.
El 60.8% señaló que la inteligencia puede desarrollarse, respuesta que PISA relaciona con una mentalidad de crecimiento. Esto representa alrededor de 61 de cada 100 estudiantes mexicanos.
En el promedio de la OCDE, la proporción fue de 69.3%, cerca de 69 de cada 100.
En cuanto a sus estrategias de aprendizaje, 37 de cada 100 estudiantes mexicanos indicaron que planean con frecuencia la manera de estudiar una tarea. Otros 45 de cada 100 dijeron que
comprueban si entendieron lo que estaban aprendiendo. Cuando enfrentan una dificultad, 82 de cada 100 afirmaron que pueden pedir ayuda a sus docentes y 86 de cada 100 que pueden
recurrir a sus compañeros.
El 66.1% consideró que la escuela le aporta preparación para la vida adulta. La proporción equivale a 66 de cada 100 estudiantes, frente a un promedio de 51 de cada 100 en los países de
la OCDE. A su vez, 11 de cada 100 alumnos mexicanos señalaron que la escuela había representado una pérdida de tiempo, mientras que el promedio de la organización fue de 24 de
cada 100.
En materia de convivencia, el 20% de los estudiantes mexicanos reportó haber experimentado actos de acoso escolar al menos varias veces al mes. Esto equivale a 20 de cada 100 alumnos,
una proporción similar al promedio de la OCDE. El indicador contempla situaciones como recibir burlas, ser excluido deliberadamente, recibir amenazas o ser objeto de rumores.
Las respuestas de los directores escolares también mostraron condiciones relacionadas con los recursos disponibles.
El 29% de los estudiantes, unos 29 de cada 100, asistía a escuelas donde la falta de personal docente limitaba la capacidad de enseñanza. El 48%, equivalente a 48 de cada 100, estudiaba
en centros afectados por materiales educativos insuficientes o inadecuados. El 50%, unos 50 de cada 100, estaba inscrito en planteles cuyos directores reportaron deficiencias de infraestructura.
Por otra parte, el 72.6% de los estudiantes se encontraba en escuelas que ofrecían algún tipo de tutoría entre compañeros. Esto representa cerca de 73 de cada 100 alumnos.
La información describe la disponibilidad de este recurso y no permite determinar por sí misma su frecuencia, alcance o efecto sobre las puntuaciones.
El uso de inteligencia artificial también formó parte de los cuestionarios de PISA 2025. En México, el 47.4% de los estudiantes afirmó utilizar herramientas de inteligencia artificial al menos
una vez por semana para apoyar su aprendizaje. Esto equivale a aproximadamente 47 de cada 100 alumnos y se aproxima al promedio de la OCDE, situado en 45.5%, cerca de 46 de cada
100.
El 59.2% de los estudiantes mexicanos señaló que había aprendido en la escuela a evaluar información producida por inteligencia artificial, alrededor de 59 de cada 100. El promedio de la
OCDE fue de 62.6%, equivalente a cerca de 63 de cada 100.
La evaluación también preguntó por las condiciones de uso de dispositivos durante las clases. En México, el 24.2% reportó ausencia de distracciones digitales, cerca de 24 de cada 100
estudiantes. El 37% indicó que sus compañeros se distraían con dispositivos durante la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias, equivalente a 37 de cada 100. El promedio de la OCDE
para esta última situación fue de 28 de cada 100.
El 27.2% de los alumnos mexicanos asistía a escuelas donde estaban prohibidos los teléfonos celulares, aproximadamente 27 de cada 100. En la OCDE, la proporción fue de 49.5%, cerca de
50 de cada 100. Al mismo tiempo, 67.5% de los estudiantes de México pertenecía a planteles con reglas diferenciadas por asignatura para utilizar dispositivos digitales, alrededor de 68 de
cada 100.
En la escala específica de ciencias ambientales, México obtuvo 413 puntos, frente a los 480 del promedio de la OCDE. La diferencia entre los estudiantes mexicanos con mayores y menores
condiciones socioeconómicas fue de 74 puntos.
Las respuestas sobre medio ambiente mostraron que el 83.9% de los alumnos mexicanos había participado en al menos una actividad relacionada con su protección, equivalente a 84 de cada
100. Además, el 85.2% expresó interés en contribuir al cuidado ambiental mediante su futura actividad laboral, alrededor de 85 de cada 100 estudiantes.
Dentro del grupo latinoamericano incluido en el estudio, México obtuvo en ciencias la misma puntuación que Colombia, con 414 puntos, y registró un resultado menor que Uruguay, Chile y
Costa Rica. En lectura alcanzó 408 puntos, la misma puntuación de Brasil, por debajo de Chile, Uruguay y Costa Rica. En matemáticas consiguió 388 puntos, frente a 405 de Uruguay, 403 de
Chile, 387 de Costa Rica, 382 de Perú, 381 de Colombia, 377 de Brasil y 367 de Argentina.
Estos indicadores proceden tanto de las pruebas académicas como de cuestionarios respondidos por estudiantes y directores. Las puntuaciones miden el desempeño demostrado en la
evaluación, mientras que los datos sobre motivación, convivencia, recursos y tecnología describen respuestas o condiciones reportadas por los participantes, de acuerdo con el informe
PISA 2025 de la OCDE.
Los resultados representan a 69 de cada 100 jóvenes mexicanos
La muestra de PISA 2025 en México estuvo integrada por 7 mil 843 estudiantes de 297 escuelas.
Estos alumnos representaron aproximadamente a 1 millón 581 mil jóvenes de 15 años, equivalentes al 69% de la población mexicana de esa edad. En términos proporcionales, la
evaluación representa a 69 de cada 100 jóvenes de 15 años del país, de acuerdo con la nota nacional de la OCDE.
Los otros 31 de cada 100 jóvenes quedaron fuera de la población representada. Este grupo no corresponde exclusivamente a adolescentes que abandonaron la escuela. También puede incluir
a jóvenes que no estaban inscritos, cursaban grados inferiores al séptimo, dejaron sus estudios durante el ciclo escolar o fueron excluidos de la aplicación conforme a los criterios técnicos de
PISA.
La cobertura es relevante para interpretar la evolución de México. La OCDE señala que entre 2015 y 2025 aumentó la proporción de jóvenes de 15 años que reunían los requisitos para
participar, debido a la expansión de la matrícula en educación secundaria.
El organismo indica que parte de la reducción de los puntajes se relaciona con la incorporación al sistema educativo de estudiantes procedentes de sectores históricamente marginados. Por ello,
una comparación directa de promedios entre ediciones también refleja cambios en la composición de la población evaluada.
El informe internacional de PISA 2025 presenta un ejercicio de sensibilidad para considerar a la población que queda fuera de la evaluación. Bajo el supuesto conservador de que todos esos
jóvenes se encontrarían por debajo del nivel básico, un cálculo basado en los datos de México situaría en aproximadamente 59.8% la proporción de jóvenes de 15 años con bajo desempeño
simultáneo en Matemáticas, Lectura y Ciencias. Esto equivale a cerca de 60 de cada 100. La cifra es una estimación basada en un supuesto y no un resultado observado directamente.
Con el mismo supuesto, alrededor de 20.7% de toda la población mexicana de 15 años alcanzaría al menos el nivel básico en Matemáticas, equivalente a 21 de cada 100. La proporción
sería de aproximadamente 34.5% en Lectura y 34.8% en Ciencias, cerca de 35 de cada 100 en cada área. Estos cálculos muestran el posible efecto de la cobertura, por lo que deben
presentarse por separado de los resultados oficiales de los estudiantes evaluados.
Entre 2022 y 2025, la distancia entre el 10% de estudiantes con mejores resultados y el 10% con los puntajes más bajos se mantuvo sin cambios estadísticamente significativos en Matemáticas y
Ciencias. En Lectura, la diferencia se redujo. Frente a 2015, la proporción de estudiantes con bajo desempeño aumentó 13 puntos porcentuales en Matemáticas y 8 puntos en Lectura,
mientras que en Ciencias no registró un cambio estadísticamente significativo.
