Durante décadas, las gasolineras en México fueron diseñadas bajo una lógica: abastecer combustible en pocos minutos y permitir que el usuario continúe su trayecto. La carga eléctrica modificará esa dinámica por completo, incorporando variables como tiempo de permanencia, demanda energética, capacidad de la red y gestión inteligente del consumo.
En este escenario, las estaciones enfrentarán el reto de evolucionar hacia nodos energéticos capaces de integrar combustibles tradicionales, carga eléctrica, monitoreo operativo, análisis de datos y nuevos servicios vinculados a la movilidad.
Al respecto, Luis Antonio Osorio, director comercial de Enerlink, indicó que la región de Querétaro y sus vecinos del bajío son muy importantes en las políticas y tecnologías de electromovilidad; pues su capacidad de logística, crecimiento poblacional y economía, le hacen ser un punto medular para el crecimiento de las estaciones de recarga de combustible para la energía renovable.
Explicó que el trabajo que esta empresa tiene establecida para uso de los sistemas digitales en centros de recarga de automóviles eléctricos tiene al bajío como al norte del país como los sitios de mayor crecimiento a futuro cercano.
No dejo de mencionar que un gran reto que se presenta en el bajío para la consolidación de los centros de recarga de energía eléctrica para la movilidad son los apagones que tiene tiempo de estarse presentando en la entidad. Lo cual, requiere de nuevas soluciones para el monitoreo de los sistemas energéticos. De esta manera, la gente podrá saber los momentos las ideales para la recarga.
En medio de un contexto internacional marcado por la volatilidad energética, presión sobre los precios de los combustibles y tensiones geopolíticas, la conversación sobre el futuro de las estaciones de servicio en México comienza a cambiar. Al respecto, GlobalData estimaba que para 2026 habrá 16.7 millones de vehículos eléctricos circulando en el mundo, cuatro veces más que en años previos, acelerando la reconversión de gasolineras hacia modelos híbridos.
Aunque México avanza a un ritmo distinto, la tendencia se está reflejando en el país. Datos de la Electro Movilidad Asociación (EMA) estiman que, al cierre de marzo de 2026, circulaban en el país alrededor de 115 mil vehículos 100% eléctricos y más de 120 mil híbridos enchufables, una base vehicular que incrementará la demanda de infraestructura de carga, gestión energética y nuevos servicios asociados a la movilidad eléctrica.
La expectativa de que las ventas de vehículos eléctricos en México continúen creciendo aceleradamente, en línea con el avance que vive el resto de Latinoamérica, anticipa una nueva presión sobre la infraestructura de carga y distribución energética del país.
Además de nuevas inversiones, la transición energética requiere una coordinación más estrecha entre actores públicos y privados, así como mecanismos que permitan administrar de manera más eficiente la energía disponible y acelerar el desarrollo de infraestructura estratégica.
En ese escenario, las estaciones de servicio dejarían de ser puntos de abastecimiento de combustible para convertirse en nodos clave de la nueva movilidad en México: espacios híbridos donde convivirán gasolina, electricidad, comercio, alimentos, servicios y soluciones energéticas.
Explicó que la tecnología que Enerlink México brinda es un apoyo para la mejora de la logística de estos sitios de recarga, pues es evidente que algunas entidades o sitios serán más dependientes de centros públicos.
Acepta que la economía del país que no tiene los avances adecuados, ha provocado que los centros de recarga de energía renovable no estén avanzando a la velocidad deseada, pero no se detiene su apertura, aunque no cómo el mercado va requiriendo.
“En este caso, Querétaro y el bajío son sitios ideales por sus parques industriales, pues diversos corporativos han establecido unidades móviles con uso de combustible tradicional y electricidad. Un ejemplo es la planta de BMW en San Luis Potosí que se enfocará en la maquila de autos eléctricos de la marca”, dijo.
En este aspecto, Enerlink México –empresa de soluciones tecnológicas para la electromovilidad-, que cuenta con 550 cargadores de diversas marcas y más de 700 conectores bajo gestión en la República Mexicana, considera que el bajío nacional es un epicentro por su crecimiento poblacional, carretero y de logística.
“Si bien la transición energética en México no ocurrirá mediante una sustitución inmediata de combustibles tradicionales, este 2026 está marcando una aceleración importante en Latinoamérica. Ese crecimiento transforma la conversación sobre infraestructura en México y obliga a pensar en estaciones de servicio, centros de carga y redes eléctricas mucho más inteligentes, conectadas y preparadas para una demanda energética distinta”. explicó.
Mencionó que México como nación se tiene la perspectiva que en unos 3 a 5 años, se convierta en el territorio líder en estos sitios para fomento de la electromovilidad. Desplazando a Chile y Brasil. “En el país se mantiene un crecimiento estable de un 18 a 20 por ciento de los autos eléctricos, con especial énfasis en sector residencial en Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco y Estado de México, con expectativa del bajío y norte nacional, que demandan más puntos de recarga públicos. Podemos inferir que en rubro industrial, el liderazgo mexicano en próximos años estará en Querétaro, León, Aguascalientes y San Luis Potosí.
En el caso de las gasolineras, en Latinoamérica, grandes empresas del sector energético ya comenzaron a transformar estaciones de servicio en centros de carga rápida para responder al crecimiento de la electromovilidad. Casos como Shell Enex E-Pro en Chile, Terpel Voltex en Colombia y GOenergy, iniciativa del grupo gasolinero Synergo en México que opera con tecnología de Enerlink, reflejan cómo el modelo tradicional de las gasolineras comienza a evolucionar hacia esquemas híbridos donde convivirán gasolina y electricidad.
