Cada año, el 30 de junio, se celebra el Día Internacional del Asteroide, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en conmemoración del impacto de Tunguska ocurrido en 1908 en Siberia, considerada la mayor colisión registrada de manera reciente. El objetivo es sensibilizar, informar y educar al público sobre las inseguridades.

Como parte de esta celebración, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue invitada por la alcaldía Tláhuac y su Escuela del Medio Ambiente, a participar en las actividades llevadas a cabo en su sede oficial de este día, el Bosque de Tláhuac. Por ello el doctor en astrofísica Mario Andrés De Leo Winkler, director de Comunicación del Conocimiento de la UAM, impartió la charla, Asteroides: beneficios, amenazas y estudios.

En entrevista explicó que estos son muy interesantes de analizar, “estos objetos tienen 4,500 millones de años edad, examinarlos ofrece la posibilidad de entender la evolución del sistema solar, facilitan regresar en la historia y comprender los cambios por los que han atravesado, algunos mantienen gases atrapados en su interior y pocos de los que han caído guardan ese contenido que se ha podido extraer permitiendo una aproximación en los saberes que de otro modo no se podrían realizar.

Con relación a su contenido, indicó que “tienen un volumen de materiales preciosos que no se encuentran en nuestro planeta, como lantánidos, actínidos que son tierras raras y de mucha importancia, además de oro, platino y una gran cantidad de agua. Se han realizado pruebas para extraerlos, estudiarlos y aprovecharlos en tono comercial, Japón lleva el liderazgo en esto y Estados Unidos ya lo está empezando con un enfoque mercantil”.

“2,300 Objetos con una Potencialidad Dañina (OPD) de diversos tamaños se han detectado hasta ahora orbitando de forma errática alrededor del sol, representando un peligro para la tierra”. Comentó que la tecnología ha permitido generar telescopios robóticos muy grandes que facilitan la observación de estos cuerpos celestes, y otros más pequeños y robotizados que pasan por procesos computacionales para detectarlos y vigilarlos de manera automática.

Existe un mecanismo de clasificación numérica llamado la Escala de Torino, diseñado para determinar el riesgo de choque al planeta que va del 0, equivalente a “sin peligro” y hasta 10, que sería una catástrofe internacional. “En este momento existe un cuerpo llamado 2024YR4 que tiene el valor 3 en esta escala, esto representa .0039% de posibilidades de colisión con nuestro planeta”. Aseguró que esta amenaza puede ir disminuyendo conforme se vaya observando y midiendo la trayectoria durante su recorrido y la información verídica y oficial es fundamental para evitar el amarillismo.

Se han hecho pruebas para poder cambiar la ruta de estos OPD, por ejemplo, “después de algunos intentos fallidos, en 2023 se mandó una pieza de 200 kilos a 20 mil km/h para impactar uno de ellos y si se logró mover un poco”.

“Saber hasta dónde nuestras habilidades tecnológicas actuales nos permiten mover un cuerpo, y con qué antelación, es relevante, por ello hay que encontrarlos a tiempo y monitorearlos”, concluyó el experto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *