El Mundial de futbol 2026, es un reflejo de la movilidad humana y de que infinidad de personas nacen u adoptan una nueva nacionalidad. En el desglose de cifras se detalla que Marruecos tiene 11 jugadores foráneos y Curazao, tiene apenas un convocado nacido en su territorio.
Son 289 futbolistas que no representan a su país de nacimiento en este Mundial. Uno de cada cuatro. Son 40 (de 48) las selecciones que tienen al menos un jugador en esta condición. Y en Sudamérica todos los países están involucrados.
Según un informe de Silvio Maverino, el Mundial de Rusia 2018 tuvo apenas un 11.1% de futbolistas extranjeros. En solo ocho años, la cifra supera el doble. Más allá de la estadística general, los casos específicos reflejan un cambio de paradigma total. Curazao tiene a 25 de sus 26 convocados nacidos fuera de su isla: Tahith Chong es el único local.
El principal exportador de talento es Francia. Tiene repartidos a 99 futbolistas en 13 selecciones diferentes, casi todas de países con un pasado colonial. Curiosamente, el plantel de Les Bleus cuenta en esta edición con solo tres futbolistas nacidos fuera de su territorio, hay otros 22 integrantes que, por ascendencia, podrían haber representado a otros países. Los ejemplos abundan: Kylian Mbappé pudo jugar para Camerún; Rayan Cherki para Argelia, y Michael Olise tenía la opción de elegir entre Inglaterra, Nigeria y Argelia.
Doce de esos franceses decidieron jugar para Haití, con la particularidad de que algunos de ellos nunca pisaron suelo haitiano.
Las estadísticas de un fenómeno global
- 289 de los 1.248 jugadores inscritos en esta Copa del Mundo no nacieron en el país que representan.
- Curazao lidera el ranking con 25 futbolistas, seguido por la República Democrática del Congo (20) y Marruecos (19).
- En Sudamérica, Argentina, Uruguay, Paraguay y Ecuador cuentan con jugadores nacidos en el exterior. Brasil y Colombia no tienen ninguno en sus listas, pero sí aportan talento a otras selecciones.
- Francia tiene hoy tres nacidos fuera de sus fronteras, uno menos que aquel emblemático equipo Francia 98 (la generación black-blanc-beur) que se coronó con Marcel Desailly (Ghana), Christian Karembeu (Nueva Caledonia), Lilian Thuram (Guadalupe) y Patrick Vieira (Senegal).
- Italia fue el primer campeón del mundo en recurrir a los extranjeros. En 1934 tenía siete en el plantel, entre ellos los argentinos Attilio Demaría, Enrico Guaita, Raimundo Orsi y Luis Monti (este último con la particularidad de haber jugado la final de 1930 para Argentina).

