Greenpeace México expresa su total rechazo a la construcción de la megaplanta de amoniaco en Topolobampo, a cargo de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial del consorcio suizo-alemán Proman, y se suma a la defensa de la Bahía de Ohuira que realizan las comunidades Mayo-Yoreme, personas locales, el movimiento ¡Aquí No! y otros colectivos.
La Bahía de Ohuira es un Sitio Ramsar, lo que la hace un humedal de importancia mundial; es hogar de una amplia biodiversidad de especies marinas: ballenas, delfines, incluido “el pechocho”; y es semillero natural de larvas de camarón, peces y moluscos; que se ven amenazados por la construcción y posterior operación de esta planta que también tendrá impactos en la salud y los modos de vida de las comunidades locales, dedicadas en su mayoría a la pesca.
Sin embargo, aunque todas estas observaciones ya han sido planteadas por los habitantes de Topolobampo, afectados con la edificación y posterior operación de la megaplanta, y respaldados por habitantes de localidades de la etnia Mayo-Yoreme (como Lázaro Cárdenas, Paredones y Ohuira), Los Mochis y otras regiones del estado y del mismo país, la empresa ha permanecido firme en su decisión de seguir adelante con la megaplanta que producirá hasta 800 mil toneladas anuales de amoniaco anhidro, aprovechando el acceso al gas natural, el puerto de aguas profundas de la zona y representando un riesgo inminente a la salud de las comunidades locales y la integridad del ecosistema.
