Nación Verde participó en la edición 2026 de World Water Week, celebrada del 23 al 27 de agosto en Estocolmo, donde presentó dos proyectos que muestran cómo la restauración ambiental puede vincularse con compromisos corporativos de agua y generar beneficios medibles para los territorios y las comunidades.
Durante el encuentro, Octavio López, CEO de Nación Verde, participó en dos sesiones en las que compartió la experiencia de la organización en el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza, restauración de cuencas e infraestructura del paisaje. La participación permitió también establecer conversaciones con empresas, instituciones de desarrollo, financiadores y aliados técnicos interesados en impulsar proyectos de seguridad hídrica en México.
Uno de los casos presentados fue el desarrollado en San Jerónimo Acazulco, comunidad otomí ubicada en La Marquesa, en colaboración con Danone y habitantes de la comunidad. El proyecto consiste en un humedal construido para el tratamiento de aguas residuales, diseñado considerando las condiciones del territorio, los requerimientos de operación y las capacidades locales necesarias para garantizar su funcionamiento a largo plazo.
La experiencia surgió ante una problemática que persiste en distintas regiones del país. En la región Lerma-Chapala, 81 de 253 plantas municipales de tratamiento de aguas residuales fueron reportadas como fuera de operación, mientras que 42 por ciento de las aguas residuales recolectadas mediante sistemas municipales de drenaje no recibía tratamiento.
Para Nación Verde, estos datos evidencian que el reto de la infraestructura hídrica no termina con su construcción. Por ello, cuando los estudios de suelo identificaron riesgos en la ubicación original del humedal de La Marquesa, el proyecto fue trasladado a un sitio más adecuado, priorizando su permanencia y operación sobre la conveniencia de mantener la primera ubicación.
El humedal fue presentado en World Water Week como parte de una estrategia más amplia de restauración de cuenca, en la que el tratamiento del agua se conecta con la conservación de bosques, la biodiversidad, la gobernanza comunitaria y los medios de vida sostenibles. En esta sesión participaron también Nathalie Dörfliger y Frédérick Pasquier, de Danone, y Sébastien Valleur, de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
La segunda experiencia presentada correspondió al proyecto de conservación y restauración de la región de la Mariposa Monarca, desarrollado por Nación Verde junto con P&G y comunidades locales. El trabajo está vinculado con el Sistema Cutzamala e integra acciones de restauración de bosques nativos, recuperación de suelos, infiltración de agua, resiliencia ante incendios y participación comunitaria.
El proyecto registra 1.213 mil millones de litros de reposición hídrica anual, 409 hectáreas en restauración y 20,000 árboles nativos, resultados que fueron llevados a la sesión “Community Conservation for Water Security in Monarch Reserve”, en la que Octavio López participó junto con Candelaria Paz, de Waterplan, bajo la conducción de Kanika Thakar.
Más allá de las cifras de árboles establecidos o hectáreas restauradas, Nación Verde planteó en Estocolmo la importancia de desarrollar proyectos que puedan mantenerse después de que termina el financiamiento. Bajo esta perspectiva, la restauración se entiende como infraestructura del paisaje: sistemas que fortalecen las funciones naturales del territorio y que requieren la participación de las comunidades que lo habitan y conocen.
La presencia de Nación Verde en World Water Week también permitió generar nuevas conversaciones con actores interesados en implementar proyectos de agua y naturaleza en México. Desde el área de exhibición, el equipo presentó su capacidad para diseñar, implementar y dar seguimiento a proyectos que integran restauración de cuencas, reposición hídrica, conservación de bosques, biodiversidad, resiliencia ante incendios y desarrollo comunitario.
Actualmente, Nación Verde establece cerca de un millón de árboles y plantas nativas al año y participa en procesos de conservación y restauración que abarcan más de 5,000 hectáreas. A partir de las reuniones y contactos generados durante el encuentro, la organización continuará explorando alianzas con empresas, instituciones financieras, organismos de desarrollo y socios técnicos para llevar estos modelos a nuevos territorios del país.
La participación en World Water Week reforzó así una de las principales líneas de trabajo de Nación Verde: convertir los compromisos relacionados con el agua y la naturaleza en proyectos concretos, medibles y capaces de permanecer en el tiempo. Para la organización, la seguridad hídrica no se construye únicamente desde la infraestructura, sino desde territorios restaurados y comunidades involucradas en su conservación.
