La transformación de la industria siderúrgica, además de necesitar de innovación tecnológica y de la incorporación de nuevos procesos, también exige preparar a las personas que, en los próximos años, liderarán la operación, la ingeniería, la sostenibilidad y la toma de decisiones dentro de uno de los sectores más estratégicos para el desarrollo del país.
Esto no es un reto menor: de acuerdo con el Reporte sobre el Futuro del Empleo 2025, analizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la brecha de habilidades será uno de los principales obstáculos para la transformación de las empresas durante los próximos cinco años.
Con esa visión, Gerdau Corsa impulsa G-Start, un programa de becarios que acerca a estudiantes universitarios a la realidad de la industria siderúrgica, mediante experiencias de aprendizaje en áreas administrativas, comerciales y operativas.
Aprendizaje y crecimiento a través de la colaboración
Una de las principales fortalezas del programa es que los participantes no observan la operación desde la distancia: forman parte de ella. Desde diferentes áreas como Experiencia del Cliente, Marketing y Asistencia Técnica hasta procesos de Laminación y Producción, los jóvenes colaboran en proyectos reales, conocen el funcionamiento de una planta siderúrgica y trabajan junto a especialistas que comparten conocimientos construidos durante años de experiencia.
«El talento se refuerza cuando encuentra un entorno donde se puede aprender, aportar y crecer. En Gerdau Corsa buscamos que cada joven que llega a la organización descubra que la industria ofrece enormes oportunidades para desarrollarse, innovar y generar un impacto positivo desde cualquier área», señala Luis Güereca, Director General de Gerdau Corsa.
La mejor escuela: trabajar con las personas- construir con experiencia
Aunque cada experiencia dentro de G-Start es distinta, los testimonios de quienes participan coinciden en un mismo punto: el aprendizaje técnico solo representa una parte de la experiencia.
Para Diego Román, estudiante de Actuaría e integrante del área de Experiencia del Cliente, una de las enseñanzas más importantes ha sido descubrir la disposición de sus compañeros para compartir conocimiento.
Jessica Aparicio, estudiante de Arquitectura, destaca que conocer una planta siderúrgica transformó por completo su perspectiva sobre la industria.
Por su parte, Eduardo García, estudiante de Marketing, reconoce que participar en proyectos reales y contar con el acompañamiento de sus líderes le ha permitido llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en la universidad.
Desde la operación, Azael Lugo, quien desarrolla sus actividades en el área de salida de laminación, señala que trabajar directamente en procesos industriales le ha permitido aplicar conocimientos de ingeniería y comprender la importancia de la colaboración entre distintas áreas para mejorar continuamente la operación.
Formar talento es construir el futuro
En una industria que enfrenta desafíos relacionados con la competitividad, la automatización, la economía circular y la transformación tecnológica, preparar a las nuevas generaciones representa una inversión tan importante como innovar en procesos o desarrollar nuevos productos.
Por ello, iniciativas como G-Start forman parte de una visión de largo plazo en la que el desarrollo del talento se entiende como un elemento esencial para fortalecer la industria mexicana. Así, detrás de cada proyecto, proceso y pieza de acero existe algo que también se construye con paciencia, conocimiento y colaboración: las personas.
«Invertir en las nuevas generaciones es invertir en el futuro de nuestra industria. En Gerdau Corsa queremos que quienes hoy comienzan su trayectoria profesional encuentren un espacio para desarrollar su talento, asumir retos y convertirse en los líderes que impulsarán una siderurgia más innovadora, sostenible y competitiva para México», señaló Luis Güereca, Director General de Gerdau Corsa.
