El fútbol tiene el poder de unir a las personas, pero su mayor impacto ocurre cuando se convierte en una herramienta para transformar realidades. Hay canchas que dejan de ser únicamente espacios deportivos: se transforman en puntos de encuentro donde una comunidad se reúne, donde niñas, niños y jóvenes encuentran espacios seguros para crecer, y donde el deporte se convierte en un motor de cambio social.
Bajo esta visión, Quaker, Gamesa y Sabritas se unieron a Mundial Social “México 2026” para impulsar la rehabilitación de canchas en siete estados del país, en una iniciativa que va más allá de la recuperación de espacios: busca demostrar que cuando México une fuerzas, es posible construir comunidades más seguras, incluyentes y llenas de oportunidades.
Mundial Social “México 2026” es una iniciativa del Gobierno de México cuyo objetivo es garantizar un legado social, deportivo y cultural en comunidades de todo el país rumbo a la Copa del Mundo 2026. Esta iniciativa es resultado de la colaboración entre sociedad civil, iniciativa privada y gobierno, que comparten una visión común: fortalecer la convivencia comunitaria y promover entornos de paz, bienestar e inclusión. Cada aliado aporta una pieza esencial —visión, recursos, experiencia y cercanía con las comunidades— para multiplicar el impacto positivo de este esfuerzo colectivo.
“México tiene una oportunidad única para que la Copa Mundial deje un legado duradero en nuestras comunidades. A través de Mundial Social “México 2026” estamos impulsando más de 10 mil expresiones de arte urbano y culturales, así como más de 3 mil 300 acciones para promover la salud y la activación física.
Asimismo, hemos llevado a cabo 74 mundialitos y copas deportivas, en los que han participado más de 1 millón 130 mil niñas, niños, jóvenes y personas adultas mayores de todo el país. Además, impulsamos la rehabilitación de 4 mil 208 canchas y espacios públicos en los 32 estados de la República.
La participación de aliados como Quaker en esta primera cancha en Azcapotzalco, de las 20 que rehabilitará durante los próximos 5 meses, demuestra cómo empresas, organizaciones y ciudadanía pueden sumarse al equipo de México para construir juntos este legado. Porque el verdadero éxito del Mundial se medirá en las oportunidades que logremos generar para nuestras comunidades”, apuntó Gabriela Cuevas, Responsable de coordinar los Trabajos del Gobierno Federal para que se realice el Mundial de Fútbol México, Estados Unidos y Canadá 2026.
El día de hoy, representantes del Gobierno de México, Quaker y love.fútbol, acompañados de personas de la comunidad, se unieron para anunciar esta colaboración, dando inicio a las renovaciones en la cancha ubicada en Tezozómoc. Con este “primer brochazo” esta iniciativa comienza a convertirse en una realidad, interviniendo espacios comunitarios que se convertirán en verdaderos entornos de paz y encuentro social.
“La rehabilitación de esta cancha en Tezozómoc demuestra lo que podemos lograr cuando gobierno, iniciativa privada, organizaciones de la sociedad civil y comunidad trabajamos juntos. Celebramos esta colaboración que fortalece la convivencia, promueve el deporte y genera más oportunidades para niñas, niños, jóvenes y familias de Azcapotzalco”, dijo Nancy Marlene Núñez Reséndiz, Alcaldesa de Azcapotzalco.
“Creemos que las experiencias positivas, como el deporte, tienen el poder de conectar personas, fortalecer comunidades y generar sonrisas. Desde Quaker, Gamesa y Sabritas impulsamos alianzas que permiten transformar espacios en oportunidades reales para niñas, niños, jóvenes y familias. Nos sumamos a esfuerzos donde sociedad, gobierno e iniciativa privada construyen, juntos, un impacto duradero”, señaló Leonor Quiroz, Directora Senior de Comunicación e Impacto Social de Quaker, Gamesa y Sabritas.
Las 20 canchas en las que invertirá la empresa representan mucho más que infraestructura deportiva: son el inicio de miles de historias. Son espacios donde una niña o niño descubre su pasión por el fútbol, donde un joven encuentra alternativas positivas y donde familias enteras vuelven a convivir con confianza. En cada cancha recuperada se construye un entorno de seguridad, pertenencia y esperanza como motor de bienestar, inclusión y convivencia social.
La iniciativa contempla la intervención de 20 espacios en siete estados de la República Mexicana, con un alcance estimado de más de 5,500 usuarios cada semana. Del total de proyectos considerados, 19 corresponden a nuevas rehabilitaciones y uno dará continuidad al trabajo comunitario desarrollado previamente en Iztapalapa, consolidando un modelo de participación social con resultados ya comprobados.
Como parte de esta iniciativa, Quaker, Gamesa, Sabritas y love.fútbol trabajan de la mano con las comunidades y sus líderes para identificar lugares prioritarios y fomentar procesos participativos que permitan a las personas involucrarse desde el inicio en la construcción y apropiación de estos espacios.
La experiencia desarrollada en Iztapalapa demuestra el potencial transformador de este modelo comunitario alrededor del fútbol. Desde su puesta en marcha, el proyecto ha registrado más de 72,000 partidos, beneficiado a más de 700 jóvenes, acumulado 1,862 horas de actividades y entrenamiento, y alcanzado una participación femenina del 45%, consolidándose como un referente en inclusión y convivencia comunitaria.
Las nuevas intervenciones se desarrollarán en comunidades de Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Puebla, Guanajuato, Hidalgo y Quintana Roo, priorizando zonas con alto potencial de impacto social.
“En Quaker sabemos que el bienestar va más allá de la alimentación: también vive en los espacios donde las comunidades se encuentran, se cuidan y crecen juntas. Estas canchas representan oportunidades para que niñas, niños y jóvenes adopten hábitos positivos, se mantengan activos y construyan un futuro lleno de posibilidades, rodeados de seguridad, confianza y comunidad”, señaló Liliana Huerta, líder de Marketing de Quaker.
Este esfuerzo se complementa con la experiencia de aliados como love.fútbol, quienes promueven la participación comunitaria como eje central para la apropiación y sostenibilidad de estos espacios.
“El deporte tiene el poder de transformar comunidades cuando las personas participan activamente en la construcción de los espacios que les pertenecen. Cada cancha recuperada es una oportunidad para fortalecer vínculos, tejido social, promover la inclusión y construir un futuro más positivo para todos. Es una oportunidad para crear entornos donde niñas, niños, jóvenes y familias puedan desarrollar su máximo potencial. En love.fútbol creemos que el deporte tiene el poder de generar un impacto duradero”, señaló Emilio Andrés Martínez de love.fútbol.
En el marco de un momento histórico para México, esta iniciativa demuestra que el verdadero legado del fútbol no solo se construye en las grandes competencias, sino en cada comunidad donde se generan oportunidades, convivencia y esperanza.
Porque cuando una comunidad recupera un espacio, recupera también la confianza, la seguridad y la posibilidad de convivir en paz. Y cuando esas historias se multiplican, se construye algo mucho más grande que un proyecto: se construye un México más unido, más fuerte y con más oportunidades para todos.
