La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de la canasta básica alimentaria de cuarenta y cuatro productos de diciembre del 2025 a enero del presente año; donde la inflación elevó los costos en un 1.28 por ciento en el último mes.
El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en 2,046.45 pesos al aumentar su precio en promedio 25.98 pesos, lo que significa una variación al alza de 1.29 por ciento.
Los cinco estados con la CBA más encarecida resultaron ser Yucatán (8.94 por ciento), Querétaro (8.58 por ciento), Michoacán (8.50 por ciento), Veracruz (6.32 por ciento) y Quintana Roo (4.79 por ciento). Los productos que más aumentaron en el último mes son cigarros 20.33 por ciento (de 88.25 a 106.19 pesos), café soluble 7.76 por ciento (de 145.31 a 156.59 pesos), tomate verde 7.11 por ciento (de 39.61 a 42.42 pesos), chile poblano 6.78 por ciento (de 50.75 a 54.19 pesos) y chile jalapeño 6.57 por ciento (de 39.01 a 41.61 pesos).
“En este 2026 es probable que asistamos a una realidad comercial profundamente distinta a la que conocimos durante décadas en el marco de los Tratados de Libre Comercio a favor de la globalización. Incluso, no puede descartarse la cancelación del T-MEC (México-Estados Unidos y Canadá) para dar paso a un acuerdo comercial binacional entre Estados Unidos y México, caracterizado por reglas volátiles, temporales y segmentadas. En otras palabras, una política comercial en donde “las reglas cambian” constantemente, aludiendo al slogan del famoso concurso televisivo”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Bajo un esquema así, los actores económicos tendrían que repensarse por completo, las inversiones dejarían de planearse a largo plazo y pasarían a ejecutarse con horizontes cortos, decisiones rápidas y diseños altamente flexibles, la capacidad de reacción se convertiría en el principal activo de las economías nacionales. En estos nuevos tiempos, ya no existirían acuerdos duraderos ni reglas definitivas e inamovibles durante años; lo que hoy se pacta puede modificarse mañana si así conviene a las partes.
“El problema es que la economía mexicana no está preparada para estos zangoloteos; primero, porque la economía informal es hoy la más fuerte, paradójicamente es el mercado que más contrata mano de obra, empleando a más de 35 millones de personas, pagando en promedio una tercera parte de lo que pagaría la economía formal. Por otro lado, el mercado formal está sobrerregulado, demasiadas trabas y trámites que cancelan la libre inversión y conculcan el libre comercio y consumo, además se encuentra sobretasado, es decir, paga una pesada carga fiscal”, detalló.
A esto se suma una doble extorsión: la corrupción ejercida desde múltiples gobiernos municipales por funcionarios con la famosa práctica de la “mordida”, tránsitos, inspectores, policías, burócratas que aplican el tortuguismo en los trámites para obtener dividendos, todos de una manera u otra corrompiéndose y timando a los ciudadanos y, por otra parte, las bandas criminales que bajo la charola de la delincuencia organizada exigen cobro de piso para obtener el derecho a trabajar en paz.
Remató que recientemente, a nivel federal, se han reunido expertos con autoridades para evaluar cómo sacar al país del estancamiento económico y llevarlo al desarrollo. La verdad es que claramente se requiere de un golpe de timón para hacer girar en sentido inverso la inercia económica del país, desburocratizar, desregular, ampliar la base de contribuyentes y garantizar la seguridad con cero impunidades, son, entre otras, las palancas que hay que mover para que la economía se reactive.
