Flores de cempasúchil, restos de alimentos, papel y adornos forman parte de una de las tradiciones más emblemáticas de México. Pero ¿qué sucede con estos materiales cuando terminan las celebraciones y cómo podemos aprovecharlos desde una perspectiva de economía circular?

Cada año, millones de personas colocan ofrendas para honrar a sus seres queridos. El cempasúchil llena de color los altares, el papel picado adorna los espacios y los alimentos tradicionales acompañan una celebración que representa la memoria, la cultura y la identidad de México.

Al terminar las festividades, muchos de estos elementos se desechan y pueden terminar mezclados con la basura, aunque algunos tienen potencial para reutilizarse o transformarse en nuevos recursos.

Del residuo al recurso: el papel de la economía circular

La economía circular busca prolongar la vida útil de los productos, reducir el consumo de recursos y recuperar materiales que todavía tienen valor. En el Día de Muertos, este enfoque puede aplicarse desde la elección de los adornos hasta el manejo de los residuos al desmontar las ofrendas.

El cempasúchil, por ejemplo, puede aprovecharse mediante procesos de compostaje, siempre que se recolecte adecuadamente y esté libre de contaminantes. La composta obtenida puede contribuir a mejorar el suelo si cumple con los requisitos de calidad necesarios.

Otra alternativa que se explora es la extracción de pigmentos naturales de estas flores para elaborar tintes y pinturas. Su aplicación depende de la viabilidad técnica, ambiental y económica de cada proceso.

Por su parte, los recipientes, las estructuras y los adornos en buenas condiciones pueden guardarse para el siguiente año. Esta práctica sencilla evita compras innecesarias y reduce la generación de residuos.

Ante este panorama, la Organización en Favor de la Economía Circular (OFEC) comparte cinco recomendaciones para disfrutar esta tradición mientras se aprovechan mejor los recursos.

1. Reutiliza los adornos. Antes de comprar nuevos elementos decorativos, revisa cuáles puedes limpiar, reparar y conservar para el próximo año.

2. Evita el desperdicio de alimentos. Planifica las cantidades que colocarás en la ofrenda y aprovecha de manera segura los alimentos que sigan siendo aptos para el consumo, respetando las condiciones de conservación e higiene.

3. Separa los residuos. Mantén separados los materiales orgánicos, los reciclables y los que no pueden recuperarse. Consulta las indicaciones de recolección de tu localidad para facilitar su manejo.

4. Aprovecha el cempasúchil. Busca programas locales de acopio, compostaje o valorización. Antes de entregar las flores, retira alambres, cintas y otros materiales que puedan interferir con el tratamiento.

5. Elige productos duraderos. Prioriza materiales reutilizables, evita artículos innecesarios de un solo uso y compra únicamente lo que necesitas.

Estas medidas permiten reducir los residuos desde su origen y facilitan el aprovechamiento de los materiales al finalizar las celebraciones.

Una tradición que inspira cambios sostenibles

El Día de Muertos es una expresión cultural que mantiene vivos los recuerdos y los vínculos familiares. Incorporar prácticas de economía circular permite preservar esta tradición mientras adoptamos hábitos más responsables con el entorno.

El cambio comienza con una pregunta sencilla al desmontar la ofrenda: ¿qué podemos reutilizar, recuperar o transformar antes de desecharlo? Celebrar nuestras tradiciones también puede significar darles una segunda vida a los recursos: menos desperdicio y más aprovechamiento.

En OFEC promovemos la economía circular como una vía para impulsar el aprovechamiento responsable de los recursos y la prevención de residuos, vinculando el conocimiento técnico con los desafíos ambientales de nuestra vida cotidiana.

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