La pérdida del glaciar Ayoloco y la transformación del paisaje del Iztaccíhuatl son el eje de la exposición Tanto tiempo grabado en este presente, inaugurada el viernes 23 de octubre en la Casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). La propuesta surgió del trabajo de campo de los artistas Pablo Martínez-Zárate y Stefan Schäfer en el territorio que ocupó el glaciar, desaparecido en 2018 por efecto del calentamiento global y declarado extinto por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2021.
La muestra reúne registros de acciones performáticas, pinturas con proyecciones en 16 milímetros, fotografías en plata sobre gelatina e imágenes históricas del Iztaccíhuatl impresas sobre tela. Incluye un video que combina estas intervenciones con materiales audiovisuales y grabaciones realizadas con hidrófonos y geófonos durante una excursión a la montaña en septiembre.
Para Martínez-Zárate, el trabajo artístico ante la crisis climática puede hacer visible la pérdida y abrir otras formas de relación con el entorno. “También hace visibles otros mundos probables y nos traza caminos para evitarlos”, dijo en entrevista. El creador ha pasado gran parte de su vida en el Valle de México, donde el Iztaccíhuatl ha sido un referente del paisaje cuya transformación la ha observado a lo largo de los años.
El proyecto fue seleccionado en la convocatoria internacional eNLace Creativo 2026 impulsada por la Embajada del Reino de los Países Bajos en México. El apoyo permitió a los autores investigar el valle de Ayoloco y realizar una estancia de convivencia con la montaña. Durante 2026, Martínez-Zárate visitó el sitio tres veces; ambos artistas hicieron juntos dos recorridos.
Según explicó Martínez-Zárate, Schäfer ha investigado rituales de duelo ante la pérdida ecológica y ha trabajado con montañas y glaciares en Europa; él, por su parte, ha estudiado el territorio y los procesos de colonialismo y explotación en distintos formatos. Describió su trabajo conjunto como un diálogo abierto y horizontal, con espacios para las búsquedas individuales, entre ellas el performance de Schäfer y los registros audiovisuales, y puntos de encuentro en el dibujo y la escritura.
Los artistas se conocieron cuando Martínez-Zárate realizaba una residencia en la Academia de Cine de los Países Bajos y Schäfer fue convocado para diseñar el libro Pedagogía excéntrica e investigación artística en tiempos de crisis. Desde entonces habían colaborado en otros proyectos y mantenían una conversación que, contó el artista, se amplió con esta experiencia.
El título de la muestra comenzó a tomar forma en la primera visita que hicieron juntos a la montaña. Mientras ascendían por el bosque, conversaron sobre las rocas, el musgo, los líquenes y la vegetación como parte de una historia más que humana del paisaje. En el descenso, la reflexión se desplazó hacia la condensación del tiempo y la manera en que distintas temporalidades coinciden en la actualidad. La palabra “grabado”, explicó Martínez-Zárate, alude a la inscripción y al registro, presentes en las prácticas de ambos artistas.
La disposición de las piezas responde a la arquitectura del recinto. Martínez-Zárate mencionó que las características de la galería les permitieron suspender telas desde el techo y tomar la propia casa como referencia para concebir el montaje.
El programa de actividades incluye una activación con los artistas en la Noche de Museos del miércoles 28 de octubre, a partir de una práctica de tatuaje que se realiza en las montañas. El miércoles 4 de noviembre habrá un taller abierto al público y darán a conocer una publicación derivada de la investigación. Para la Noche de Museos de noviembre está prevista la presentación de Ascenso, una pieza performática dirigida por Daniel Victoria, en el patio central de Casa Rafael Galván.
