La conservación ambiental también se pone en práctica fuera de las áreas naturales: comienza con la forma en que consumimos, separamos y disponemos de los residuos que generamos. Bajo esta premisa, ECOCE participó en la Semana Nacional por la Conservación, realizada en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, con un stand educativo para enseñar a los asistentes a separar residuos.
Organizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la jornada reunió propuestas educativas y culturales para acercar al público a temas como biodiversidad, conservación de ecosistemas, polinizadores, cambio climático y aprovechamiento de los recursos naturales.
En este contexto, ECOCE apostó por el aprendizaje práctico. A través de dinámicas lúdicas en su stand, niñas, niños, jóvenes y adultos pudieron familiarizarse con la separación de residuos y comprender por qué identificar y clasificar correctamente los materiales desde el origen es un paso fundamental para facilitar su recuperación y posible reincorporación a nuevos procesos productivos.
“Cuando hablamos de conservar la naturaleza, también debemos mirar lo que sucede con los residuos que generamos todos los días. Separarlos correctamente puede parecer una acción pequeña, pero es fundamental para que los materiales aprovechables puedan recuperarse. Por eso, además de informar, buscamos que las personas aprendan haciendo y se lleven prácticas que puedan aplicar en casa, en la escuela y en otros espacios”, señaló Carla Gamboa, directora de Comunicación de ECOCE.
De la sensibilización a la recuperación de materiales
La participación de ECOCE partió de una premisa: la educación ambiental cobra mayor sentido cuando las personas pueden llevar los conocimientos a la práctica. Separar los residuos desde el origen ayuda a evitar que materiales potencialmente aprovechables se mezclen con otros desechos y dificulta su recuperación.
Sin embargo, la separación es solo una parte del proceso. Para que los materiales puedan reincorporarse a las cadenas productivas, también se requieren sistemas de recolección, clasificación, infraestructura y procesos de transformación adecuados. Por ello, promover hábitos informados entre la población debe acompañarse de mecanismos que permitan dar continuidad a la recuperación.
La Semana Nacional por la Conservación ofreció un espacio para abordar esta relación entre las decisiones cotidianas y el cuidado del entorno. Mientras las conferencias, los conversatorios, las presentaciones culturales y los talleres acercaron al público a distintos desafíos ambientales, las actividades de ECOCE pusieron el foco en una práctica concreta: aprender a separar los residuos y reconocer que su manejo adecuado influye en las posibilidades de aprovechamiento.
Como asociación civil sin fines de lucro, ECOCE promueve la educación ambiental y la recuperación de envases y empaques posconsumo, mediante iniciativas que buscan fortalecer la participación ciudadana y la colaboración entre los actores involucrados en su aprovechamiento.
Su participación en esta jornada reforzó la importancia de integrar la educación y la gestión de residuos en los espacios de encuentro con la ciudadanía. Porque conservar la biodiversidad también implica revisar nuestros hábitos de consumo y disposición de materiales, y asumir que el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida.

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