Garantizar el suministro suficiente y competitivo de gas natural, electricidad y materias primas, así como establecer condiciones regulatorias que den certidumbre a la inversión, es indispensable para aprovechar el potencial de la industria química y fortalecer la competitividad manufacturera de México, afirmó Jesús Sáenz González, Presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ).
Al inaugurar el LVIII Foro Nacional de la Industria Química, señaló que 30% de la capacidad instalada del sector permanece ociosa, mientras más de 40 sectores industriales requieren insumos suficientes para impulsar sus operaciones.
Añadió que la industria química provee insumos para el 95% de las cadenas de valor y representa 1.6% del PIB nacional, con un consumo anual de 48 mil millones de dólares e inversiones promedio de mil millones de dólares.
Sáenz destacó la necesidad de reducir la dependencia del gas natural importado, garantizar materias primas competitivas de Pemex e impulsar la exploración de reservas nacionales, así como modernizar y ampliar la capacidad de refinación y procesamiento.
“Una mayor disponibilidad de materias primas nos permitiría aprovechar la capacidad industrial que hoy permanece ociosa, avanzar en la sustitución de importaciones y fortalecer más de 40 sectores industriales, en línea con los objetivos del Plan México”, afirmó.
En este contexto, informó que la ANIQ trabaja con Pemex para identificar esquemas de participación empresarial en el Plan de Reactivación de la Industria Petroquímica, particularmente en la cadena etano-etileno.
Asimismo, subrayó que es necesario fortalecer la generación y la infraestructura eléctrica en las regiones petroquímicas para asegurar un suministro confiable, suficiente y competitivo, y evitar desventajas frente a productores internacionales.
T-MEC, clave para consolidar las cadenas regionales
Ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el Presidente de la ANIQ llamó a preservar la integración comercial de América del Norte, construida durante más de tres décadas.
Aseguró que el intercambio comercial de productos químicos de México con el exterior asciende a 43 mil millones de dólares: 33 mil millones en importaciones y 10 mil millones en exportaciones. EEUU concentra 65% de las importaciones mexicanas y 60% de las exportaciones del sector.
Señaló que la Asociación propone mantener el libre comercio de productos químicos que cumplan con las reglas de origen, conservar las disposiciones vigentes y avanzar en la convergencia regulatoria entre los tres países, a fin de facilitar el comercio, fortalecer las inversiones y consolidar las cadenas de valor regionales.
Asimismo, Sáenz advirtió que los cambios regulatorios en materia energética, comercial, ambiental, sanitaria y de agua generan incertidumbre y presiones sobre la competitividad.
Entre los principales retos mencionó las restricciones aduaneras, las disposiciones sobre aprovechamiento del agua, la falta de un marco jurídico competitivo para los productos clasificados como químicos esenciales, los cambios en las tarifas de transmisión eléctrica y la regulación aplicable a los petroquímicos.
Ante este panorama, consideró indispensable establecer una política regulatoria de largo plazo, alineada con las mejores prácticas internacionales y los objetivos del Plan México, que brinde certidumbre a las empresas y permita competir en condiciones más equitativas.
“El potencial de la industria química mexicana exige una visión compartida y un trabajo coordinado entre el sector privado y el Gobierno federal”, concluyó.
