Hablar de independencia financiera no significa hablar únicamente de dinero. Significa hablar de libertad para decidir, de capacidad para enfrentar los cambios de la vida y de la posibilidad de construir un futuro con mayor certidumbre.

En Querétaro, donde las mujeres participan activamente en el trabajo, los negocios y la economía familiar, vale la pena preguntarnos: ¿qué parte de nuestro esfuerzo de hoy estamos convirtiendo en patrimonio propio?

Bárbara Belaunzarán, directora comercial de Grupo Ureca, señala que “hemos observado una diferencia importante entre generar ingresos y alcanzar una verdadera independencia financiera. Una mujer puede trabajar, tener un sueldo o desarrollar una actividad que le genere recursos y, aun así, no contar con una estructura financiera para enfrentar una emergencia, una interrupción laboral, una separación o las necesidades de una etapa futura”.

Por ello, señaló que nació Dueñas MX, iniciativa de Grupo Ureca que busca acercar a las mujeres al conocimiento financiero y a la construcción de patrimonio, particularmente mediante alternativas de inversión en tierra. Antes que hablar de inversión, se habla de educación, información y capacidad de decisión.

El primer paso es perder el miedo

“Uno de los principales obstáculos que enfrentamos las mujeres al hablar de dinero es el miedo: a equivocarnos, a no saber suficiente o a pensar que invertir es solamente para personas con grandes capitales. Cuando el miedo no está acompañado de información, puede convertirse en inmovilidad.

Añadió que informarnos es una responsabilidad personal. No significa convertirnos en especialistas financieros, sino aprender a preguntar, comparar alternativas y entender condiciones. Podemos conocer nuestra situación, ordenar recursos, establecer objetivos y aprender qué opciones existen. Una decisión financiera debe ser personal y consciente.

Patrimonio también significa autonomía

Enfatizó que construir patrimonio no consiste únicamente en adquirir un activo. También significa ampliar la capacidad de la mujer sobre el futuro. Lo he vivido personalmente. Después de una relación de pareja de muchos años, contar con educación financiera e inversiones me permitió enfrentar una nueva etapa con mayor fortaleza y asumir responsabilidades importantes para mi familia, entre ellas, mandar a mi hijo a estudiar al extranjero.

“Esa experiencia me enseñó que un patrimonio no elimina las dificultades, pero sí puede ofrecer alternativas cuando la vida cambia. Una separación, una interrupción laboral, una enfermedad o una nueva responsabilidad familiar pueden modificar nuestros planes. No podemos anticiparlo todo, pero sí prepararnos para tener mayores herramientas cuando suceda”.

Recalcó que Dueñas MX busca consolidar el díalogo sobre el patrimonio, que implica mucho más que hablar de terrenos o inversiones. Implica hablar de confianza, educación, oportunidades y cambio de mentalidad.

“Las mujeres sabemos administrar, resolver y sostener. Sin embargo, muchas veces aprendimos a utilizar nuestros recursos para atender las necesidades inmediatas de nuestras familias, pero no necesariamente a destinarlos a construir patrimonio propio.

Cuando una mujer comienza a informarse, cambia también las preguntas que se hace. Empieza a estudiar, a buscar contenido distinto y a compartir lo que aprende”.

Pensar en el futuro desde Querétaro

Para las mujeres de Querétaro, esta conversación implica pensar en el patrimonio como parte de una planeación de vida.

“Tampoco importa si hoy podemos destinar una cantidad grande o pequeña. La pregunta inicial puede ser sencilla: ¿qué estoy haciendo hoy para que mi yo del futuro tenga más opciones? ¿Tengo un ahorro? ¿Conozco alternativas de inversión? ¿Cuáles son mis objetivos financieros? Son preguntas que merecen respuestas informadas.

Conocimos el caso de una joven de 14 años que, en lugar de elegir un automóvil como regalo de cumpleaños, pidió su primer terreno. Es una señal de que las nuevas generaciones pueden aprender que el dinero también puede utilizarse para construir futuro”, indicó.

Ser dueña de nuestro futuro

Puntualizó que se debe impulsar una conversación distinta sobre dinero y patrimonio. No se trata de prometer resultados ni de pensar que una inversión resuelve todos los problemas. Se trata de aprender a tomar decisiones financieras informadas.

“Mi invitación a las mujeres queretanas es sencilla: no esperemos a tener todo resuelto para informarnos. Por ende, preguntemos, investiguemos, comparemos. aprendamos. Y no permitamos que el miedo decida por nosotras.

Construir patrimonio no comienza necesariamente cuando tenemos mucho dinero. Comienza cuando entendemos que nuestro esfuerzo también puede convertirse en una herramienta para nuestro futuro”, explicó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *