Cuando un niño presenta dificultades para caminar, darle una adecuada atención médica durante sus primeros años puede marcar la diferencia en su desarrollo y en su calidad de vida futura. Con ese propósito, estudiantes y profesores de la Universidad del Valle de México (UVM) desarrollaron un andador terapéutico que ayuda a corregir alteraciones biomecánicas de la marcha en pacientes con retraso psicomotor y otros trastornos del movimiento.
A diferencia de los andadores comerciales, que requieren que el usuario apoye su peso sobre las piernas desde etapas tempranas, este dispositivo funciona mediante un sistema de soporte tipo «títere», que permite al adulto asistir el movimiento del menor mientras favorece el balance y la correcta ejecución del patrón de marcha, reduciendo la carga sobre las extremidades inferiores durante el proceso de rehabilitación.
La innovación, que cuenta con el registro de patente MX/a/2019/006252, responde a una problemática que afecta a millones de personas en México como una de las consecuencias de la parálisis cerebral. De acuerdo con la investigación realizada por el equipo que desarrolló el diseño, cerca de 7.8 millones de personas viven con alguna discapacidad relacionada con la movilidad, mientras que aproximadamente 18% son menores de 29 años, lo que evidencia la importancia de desarrollar soluciones que permitan intervenir oportunamente y mejorar las oportunidades de movilidad desde edades tempranas con el objetivo de brindarles una mejor calidad de vida.
«Este proyecto demuestra que la innovación universitaria puede iniciar con una pregunta muy sencilla: ¿cómo podemos ayudar a mejorar la vida de una persona? A partir de ahí integramos el conocimiento de estudiantes, y profesores de la licenciatura en Fisioterapia para desarrollar soluciones con un verdadero impacto social», explicó el Dr. Carlos Alberto González Gutiérrez, profesor de tiempo completo de Ingenierías e investigador nacional del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
La historia detrás del desarrollo comenzó cuando una estudiante identificó que un niño de tres años presentaba dificultades para caminar y expresó su deseo de encontrar una forma de ayudarlo. Esa situación dio origen a un proceso de investigación, diseño y desarrollo tecnológico que años más tarde culminó con una patente y una herramienta con potencial para beneficiar a miles de personas.
Además del impacto en los pacientes, el proyecto también ha transformado la formación de quienes participan en él. Para los estudiantes, desarrollar tecnología aplicada les permite descubrir que la ingeniería puede convertirse en un vehículo para resolver problemas reales y generar bienestar social.
Actualmente, el proyecto forma parte de las iniciativas impulsadas desde el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico (CIDETEC) de UVM Campus Querétaro, donde convergen estudiantes y docentes de distintas disciplinas para desarrollar soluciones enfocadas en movilidad, rehabilitación e innovación tecnológica con impacto social.
Con proyectos como este, la UVM reafirma su compromiso con una educación que impulsa la investigación aplicada, fomenta la innovación con propósito y forma profesionistas capaces de transformar el conocimiento en soluciones que mejoran la vida de las personas.
Equipo involucrado:
  • Evelyn Zuleyca Bermúdez García. Estudiante de 9° semestre en la carrera de Fisioterapia, campus Querétaro.
  • Ruth Elizabeth Sánchez González. Estudiante de 9° semestre en la carrera de Fisioterapia, campus Querétaro.
  • Dra. Beltzabeth Tovar Luna. Profesora de tiempo completo en la carrera de Fisioterapia, campus Querétaro.
  • Dr. Carlos Alberto González Gutiérrez. Profesor de tiempo completo de Ingenierías e investigador nacional del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII)

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