La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR México) planteó que la discusión sobre formalidad debe ir más allá del registro y el cumplimiento administrativo: dar el paso tiene que representar una oportunidad real para crecer, no únicamente una nueva carga para los negocios familiares.

Las MiPyMEs generan 70.7% del empleo formal en México, pero 83.5% de los nuevos empleos generados durante el último año fueron informales, una combinación que refleja el reto de crear condiciones para que más actividades económicas puedan consolidarse dentro de la formalidad. A ello se suma que la economía informal representó 25.4% del PIB nacional en 2024, de acuerdo con el INEGI, lo que muestra el peso que estas actividades tienen en la economía del país.

La propuesta identifica cinco obstáculos que dificultan el tránsito: costos, trámites fragmentados, desconocimiento, falta de financiamiento y temor a perder el ingreso cotidiano. Por ello, plantea que la política pública no se limite a exigir regularización, sino que construya una ruta que preserve el sustento mientras genera condiciones para avanzar. El planteamiento busca que la formalidad tenga beneficios visibles y verificables: para las personas, seguridad social, crédito, capacitación y protección institucional; para los negocios, acceso a cadenas de proveeduría, nuevos mercados, herramientas digitales y mayor estabilidad.

La propuesta contempla también reglas que generen confianza durante el proceso: un plazo definido de orientación y facilidades, requisitos diferenciados según actividad y nivel de riesgo y, una vez acreditado lo correspondiente, la posibilidad de obtener un permiso definitivo o multianual. Para los negocios que hoy operan en la informalidad, saber que el proceso tiene reglas claras, etapas definidas y no pone en riesgo el sustento diario es una condición básica para que la transición sea viable.

Para CONCANACO SERVYTUR, el reto es que permanecer en la formalidad tenga sentido económico. No se trata únicamente de incorporar negocios a un registro, sino de crear condiciones para que puedan permanecer, competir y crecer. La formalidad debe ser una puerta que se abre hacia más oportunidades, no un umbral que pocos pueden cruzar.

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