Durante las interrupciones masivas en el suministro eléctrico registradas en el sureste del país entre el 1 y 3 de septiembre, que dejaron a más de 745 mil usuarios sin energía en Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas, Quartux activó sus sistemas de almacenamiento y capacidades de control remoto para responder ante la contingencia y proteger la continuidad operativa de  múltiples instalaciones industriales y turísticos.

Un equipo de seis ingenieros especializados de Quartux, operando de forma remota desde los Centros de Control de la empresa, logró recuperar la continuidad operativa de los sitios afectados en menos de 10 minutos. El primer sitio fue restaurado en 2 minutos, seguido de múltiples operaciones adicionales en secuencia.

Mientras la red eléctrica enfrentaba un proceso de restablecimiento que se extendió durante varios horas en distintas zonas afectadas, la intervención de Quartux fue documentada en tiempo real desde los cuatro Centros de Control, demostrando la capacidad de gestionar remotamente sistemas de almacenamiento y responder ante contingencias eléctricas sin esperar a que el suministro de la red fuera completamente restablecido.

El costo empresarial de los apagones

Para una empresa, el impacto de un apagón no termina cuando regresa la electricidad.  En manufactura, interrupciones de apenas 2 minutos pueden paralizar plantas hasta por 18 horas. En hotelería y turismo, cada minuto sin energía puede afectar servicios críticos, experiencia de huéspedes y generación de ingresos.

«Una falla eléctrica va mucho más allá del costo del kilovatio no suministrado: implica penalizaciones por entregas tardías, desperdicio de materia prima y costos fijos de operación sin producción. Para una empresa intensiva en energía, la continuidad eléctrica es también una decisión financiera. El almacenamiento inteligente debe dejar de verse como un simple respaldo de emergencia para convertirse en una herramienta de gestión financiera y resiliencia operativa», explica Justo Fernández, Chief Operating Officer de Quartux.

Los múltiples sitios protegidos por Quartux en la Península de Yucatán operan una capacidad de almacenamiento de más de 100 MW/MWh, la cual estuvo disponible para responder ante las interrupciones y reducir el impacto operativo provocado por la contingencia.  Gracias a la respuesta en tiempo real del almacenamiento de Quartux, las empresas pudieron reducir el impacto económico asociado con interrupciones de producción, afectaciones a materias primas y compromisos comerciales.

De respaldo energético a infraestructura crítica

«Durante estos apagones, nuestros sistemas de almacenamiento hicieron exactamente lo que fueron diseñados para hacer: proteger operaciones críticas ante interrupciones de la red nacional. Esto no es futuro, es presente. Hoy las empresas necesitan asumir un papel mucho más activo en la gestión de su energía; no solamente para reducir costos, sino para proteger su operación frente a una red cada vez más exigida», explica Ayalli Gurría, Chief Commercial Officer de Quartux.

Los eventos registrados en el sureste vuelven tangible un riesgo que muchas empresas todavía consideran excepcional: la falta de suministro eléctrico puede detener producción, afectar ingresos y comprometer entregas en cuestión de minutos.

Frente a una creciente demanda eléctrica y una infraestructura de transmisión y distribución que enfrenta mayores exigencias, la respuesta de Quartux demuestra por qué el almacenamiento inteligente con baterías de ion-litio está pasando de ser una herramienta enfocada únicamente en ahorro energético a convertirse en una activo estratégico para la continuidad y competitividad de las empresas mexicanas.

Por qué esto importa ahora

Con la demanda nacional en 54,124 MW y una infraestructura eléctrica que enfrenta mayores niveles de exigencia, las empresas mexicanas necesitan complementar el suministro de la red con herramientas que les permitan tener mayor control sobre cómo, cuándo y a qué costo consumen energía.

El almacenamiento permite a una empresa utilizar energía almacenada en momentos estratégicos, reducir exposición a picos de demanda y, dependiendo de la configuración del sistema, responder ante interrupciones del suministro. Esto convierte al BESS en una herramienta que combina ahorro, resiliencia y gestión energética.

Quartux cuenta con una de las mayores bases instaladas de almacenamiento detrás del medidor de México y ha desarrollado proyectos para más de 100 clientes,  impulsando soluciones de seguridad energética, eficiencia operativa y descarbonización en sectores como manufactura, automotriz, hotelería, retail y otras industrias intensivas en energía.

Los apagones del sureste dejaron una señal clara para el sector empresarial mexicano: esperar a que ocurra una interrupción para evaluar alternativas puede resultar mucho más costoso que anticiparse.

El almacenamiento energético ya no debe evaluarse únicamente por cuánto puede ahorrar una empresa en su recibo eléctrico, sino también por cuánto puede costarle dejar de operar.

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