En el norte de Sinaloa se encuentra una carretera panorámica que conecta Topolobampo, un puerto asentado frente al Mar de Cortés, con El Maviri, una zona costera conocida por su playa, sus dunas y su gastronomía. Entre ambos hay apenas unos 10 kilómetros de distancia. Sin embargo, este corto trayecto reúne algunos de los paisajes más característicos del norte de Sinaloa: manglares, cerros de vegetación semidesértica, dunas y las aguas del Mar de Cortés.

La ruta puede recorrerse por carretera o explorarse por agua desde el embarcadero de Topolobampo. Cada opción permite descubrir el entorno desde una perspectiva distinta y llegar a El Maviri para pasar el día entre playa, actividades al aire libre y cocina del mar.

Por carretera: una ruta entre bahía y manglares

Para llegar a El Maviri desde Topolobampo hay que tomar la carretera principal hacia Los Mochis y, a pocos minutos, seguir la desviación señalizada hacia El Maviri.

Desde los primeros kilómetros, el mar acompaña el recorrido. La carretera bordea la bahía de Topolobampo, con aguas tranquilas y cerros que enmarcan el paisaje. Conforme avanza el camino aparecen densos canales de manglares verdes y las marismas, donde es posible observar aves como garzas y pelícanos.

Del lado contrario al mar, los cerros muestran una vegetación árida compuesta por cactus, biznagas y arbustos espinosos que recuerdan que esta zona también forma parte de un entorno semidesértico.

Uno de los puntos que vale la pena detenerse a contemplar es el cruce del puente. Desde ahí se obtiene una vista de 360 grados de la bahía, los canales y el mar abierto, además de las primeras dunas de arena que anuncian la llegada a la isla.

En este tramo, justo a un costado del puente, también se encuentra la Cueva de los Murciélagos. Al atardecer, cuando comienza a caer el sol, miles de murciélagos salen de la cueva al mismo tiempo para buscar alimento, formando una espiral que puede observarse desde los miradores ubicados junto a la carretera.

Por agua: un recorrido entre islas y el Mar de Cortés

Otra manera de llegar a El Maviri es desde el embarcadero de Topolobampo, donde es posible contratar recorridos en lancha. Además del traslado, el paseo permite conocer desde otra perspectiva los paisajes que rodean al puerto.

El recorrido atraviesa la bahía entre formaciones rocosas, cerros e islas interiores, como Isla de Patos, un espacio donde pueden observarse distintas especies de aves. Después, la lancha se adentra en canales rodeados de manglares, donde el agua refleja el cielo.

Para quienes buscan una experiencia de naturaleza, uno de los atractivos del recorrido es el avistamiento de delfines. En esta zona es conocido El Pechocho, un delfín silvestre que habita en los manglares de la bahía que es conocido por ser sumamente amigable con los visitantes.

Al llegar a El Maviri: playa, dunas y cocina del mar

Al llegar a El Maviri, el paisaje cambia nuevamente. Las dunas y la playa dan paso a una franja de palapas donde la gastronomía costera es parte esencial de la visita.

El pescado zarandeado es uno de los platillos que caracterizan a la región. Se prepara a las brasas y se sirve en las palapas ubicadas a la orilla de la playa. También hay opciones como aguachiles, callo de hacha, ceviches y camarones.

La playa de El Maviri invita a caminar y pasar la tarde frente al mar. Su oleaje tranquilo y arena fina permiten disfrutarla con calma, mientras que el puente peatonal ofrece otro punto para recorrer la zona y contemplar el paisaje, especialmente al atardecer.

Para quienes buscan actividades al aire libre, las condiciones de viento permiten practicar kayak, kitesurf y también hay opciones para recorrer las dunas en cuatrimoto.

Por su cercanía, la ruta Topolobampo–El Maviri puede incorporarse fácilmente a un viaje por Los Mochis y convertirse en una escapada de un día, con un recorrido que combina paisajes del Mar de Cortés, naturaleza, playa y cocina costera.

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