Para celebrar el 15 y 16 de septiembre, las mesas mexicanas suelen llenarse de pozole, tostadas, pambazos, sopes, enchiladas… y al día siguiente, de recipientes con sobras en el refrigerador. El problema aparece cuando el recalentado se queda ahí: según el Segundo Informe Regional de Cheaf, a diferencia de Chile, Argentina y Colombia, México es el único país donde los alimentos preparados superan a frutas y verduras como la categoría de comida más desperdiciada: 62% de los encuestados los menciona, seguidos por 51% que cita frutas y verduras.

El patrón se cruza con otro dato del mismo estudio: 43% de las personas en México reconoce desperdiciar alimentos al menos una vez por semana. Y no es un problema exclusivo de las fiestas patrias. Se estima que los hogares del país desperdician en promedio 80 kilos de alimentos por persona al año, y más de la mitad de ese desperdicio podría evitarse. Entre las causas más comunes del desperdicio están la compra excesiva, la mala planeación de las comidas y el hecho de preparar cantidades mayores a las que finalmente se consumen, justo lo que puede ocurrir en una cena con varios invitados y varios platillos, en donde la abundancia suele ser el sello de las fiestas patrias.

«Durante las fiestas patrias es común preparar varios platillos y cocinar en cantidades abundantes y eso también aumenta el riesgo de que parte de esa comida termine desperdiciándose. En México tenemos una cultura de abundancia en la mesa; no se trata de cocinar menos para las celebraciones, sino de tener un plan para lo que sobra antes de que se eche a perder», señala Brenda Cárdenas, directora de Marketing y Relaciones Institucionales de Cheaf.

Cheaf comparte recomendaciones organizadas en tres momentos de la celebración:

  1. Antes de las fiestas patrias
  • Calcular las cantidades según el número de invitados confirmados, no un estimado «por si llegan más».
  • Considerar todos los platillos del menú antes de definir las porciones, si habrá varios tiempos, es poco probable que cada persona repita de todos.
  • Al hacer las compras antes y después de las fiestas, explora aplicaciones de rescate y secciones de productos rebajados en supermercados, para aprovechar alimentos a mejor precio que siguen siendo aptos para el consumo, y evitar así su desperdicio.
  1. Durante las celebraciones
  • Servir porciones moderadas y permitir que cada quien repita, en vez de servir abundantemente desde el inicio.
  • Separar, desde la mesa, lo que pueda conservarse de lo que ya no sea aprovechable.
  1. Después de las fiestas
  • Refrigerar los sobrantes lo antes posible, o congelar si no se usarán al día siguiente y evitar dejarlos varias horas a temperatura ambiente.
  • Dividirlos en porciones para facilitar que se consuman después o se congelen.
  • Etiquetar los recipientes con la fecha y colocarlos en un lugar visible del refrigerador, para que no se olviden.
  • Compartir con invitados y familia si sobra demasiada comida preparada

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