Las pequeñas y medianas empresas son el motor de la economía mexicana y generan la mayoría de los empleos formales del país, pero arrastran un rezago importante en el acceso al crédito. Ese rezago tiene menos que ver con la falta de oferta bancaria que con las dificultades para llegar a ella, originadas en buena medida por una gestión deficiente de la información con la que las empresas del sistema financiero ya cuentan.
Ese es el diagnóstico que hace ubimia®, compañía especializada en tecnología, datos e inteligencia artificial para la gestión del ciclo de vida del crédito. Por un lado, las pymes mexicanas son transparentes para el SAT, pero difíciles de analizar para el área de riesgos del banco. Los datos existen, incluso sobran, pero se quedan atrapados en sistemas que no se hablan entre sí, entre la facturación, la cuenta bancaria y las fuentes de terceros, señala la firma.
Esa desconexión se dimensiona mejor cuando sólo una de cada cuatro empresas mexicanas usa crédito de la banca comercial, de acuerdo con el más reciente reporte trimestral de financiamiento a empresas de Banco de México y la mayoría de las pymes sigue dependiendo de proveedores y recursos propios para operar y crecer.
La Asociación de Bancos de México impulsa la digitalización de pagos y la apertura de cuentas para generar historial transaccional que facilite el acceso al primer crédito y el Plan México promueve esquemas de garantías y financiamiento a cadenas productivas para integrar a más pymes al sistema financiero. Aun así, la penetración en el sector no logra avanzar al ritmo que necesita la economía.
«La pyme mexicana tiene la información, lo que le falta es que las entidades puedan consumirla. Los datos de facturación, burós y cuenta bancaria ya existen por separado; el reto está en cruzarlos para prestar al cliente que es hoy, no al que fue hace un año», explicó Diego Rodríguez, Director General de ubimia en México.
De acuerdo con la firma, al menos tres fuentes concentran esa información. Por un lado, la facturación electrónica del SAT, obligatoria desde julio de 2023 incluso para el régimen simplificado de confianza, permite estimar ventas reales y medir la concentración de clientes en tiempo real.
En otro punto, los burós con reporte positivo y las agencias, de hasta 72 meses de profundidad y alineado con criterios de la CNBV, aportan historial y comportamiento de pago, aunque hoy se usa sobre todo en la admisión del crédito y casi nunca como señal temprana.
Y finalmente la cuenta bancaria principal, por donde pasan cobros, pagos a proveedores, nómina, impuestos, terminal punto de venta y factoraje, retrata la operación real del negocio día a día, aunque en crudo es solo ruido hasta que se categoriza.
Cruzar estas tres fuentes, señala ubimia, permite estimar ventas con el flujo del trimestre más reciente en lugar del balance del año anterior, y revelar el apalancamiento real de una empresa que, en promedio, financia el 62% de su operación con proveedores.
Ese cruce puede traducirse en hasta 30% más línea de crédito sin mover la probabilidad de incumplimiento, además de abrir espacio para más factoraje y confirming, un mercado que en México crece 15% al año pero apenas penetra el 2% de las pymes.
La combinación también funciona como sistema de alerta temprana. Bajo estándares IFRS 9, el deterioro de una empresa suele verse primero en su cuenta, en la caída del TPV, en cheques devueltos o en aplazamientos de IVA e IMSS, antes de reflejarse en las fuentes centralizadas.
Cruzar esas señales con el SAT y el historial crediticio permite anticiparlas hasta 90 días. Usando agentes de inteligencia artificial que ordenan los reportes, detectan desviaciones frente al caso base y preparan las alertas para el analista, se consigue anticipación y mejor información y seguimiento. Aunque la decisión final sigue siendo de la entidad, no de la IA.
«La materia prima para financiar mejor a la pyme ya existe en México. Lo que falta es la fábrica que la procese: un categorizador capaz de convertir el movimiento de una cuenta en información de riesgo comparable», agregó Rodríguez.
