El regreso a clases representa uno de los periodos de mayor presión económica para las familias mexicanas. La compra de útiles escolares, uniformes, calzado, mochilas, dispositivos electrónicos, transporte, colegiaturas e inscripciones obliga a muchos hogares a reorganizar sus finanzas o buscar alternativas de financiamiento para no comprometer su estabilidad económica.

Según Gerardo Obregón, Fundador y Director General de Prestadero, julio, agosto y septiembre son meses de alta demanda de crédito, principalmente por los gastos del regreso a clases. En este periodo, las solicitudes con fines educativos representan cerca de 40%, frente a 25% en años anteriores, mientras que algunas personas también aprovechan para sustituir deudas más costosas, como las de tarjetas de crédito.

Los créditos destinados a educación tienen un monto promedio de entre $14,000 y $17,000 pesos, muy por debajo de los $95,000 pesos que rondan los préstamos generales de Prestadero, enfocados principalmente en consolidación de deudas. Estos recursos se destinan, sobre todo, a cubrir colegiaturas, útiles escolares, transporte y plataformas digitales que forman parte de las necesidades actuales de los estudiantes.

Cabe recordar que de acuerdo con el Reporte Anual 2025: Radiografía del Crédito entre personas en México, elaborado por Prestadero, la primera comunidad de préstamos entre personas por Internet en México, la educación se consolidó como el quinto destino más importante para solicitar un préstamo personal, al representar 8.48% de los destinos del crédito durante 2025, sólo por debajo de Consolidar Deuda, Negocio, Hogar y Otro.

Asimismo, el análisis muestra que 8% del monto total solicitado por los usuarios de Prestadero estuvo relacionado con educación, mientras que 1% del monto total liberado correspondió a este rubro.

El estudio también revela que el monto promedio solicitado por los usuarios fue de $53,575 pesos, cifra que refleja que muchas familias utilizan un préstamo personal no sólo para cubrir los gastos inmediatos del regreso a clases, sino también colegiaturas, inscripciones, computadoras, tablets, transporte y otras necesidades financieras del hogar.

«La educación es una inversión que genera beneficios durante toda la vida. Cuando una familia necesita apoyo financiero para cubrir estos gastos, lo recomendable es solicitar únicamente el monto que realmente necesita, comparar opciones de crédito y asegurarse de que las mensualidades sean compatibles con su presupuesto. Un crédito bien utilizado puede ayudar a cumplir metas sin poner en riesgo la estabilidad financiera del hogar», afirmó Gerardo Obregón, Fundador y Director General de Prestadero.

Educación, una prioridad financiera para los mexicanos

La importancia de este destino ha mostrado una recuperación en los últimos años, luego de la disminución observada durante la pandemia.

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