Con el propósito de mostrar cómo la colaboración entre distintos actores hace posible el reciclaje de los envases y fortalece la economía circular, ECOCE realizó un recorrido por el Centro de Acopio PetStar en Umán y la planta Coca-Cola Bepensa Pacabtún, dos instalaciones clave del ecosistema de reciclaje que se ha consolidado en la Península de Yucatán y que hoy representa uno de los modelos más relevantes del país.
A lo largo de la visita, los asistentes conocieron el recorrido que sigue un envase de PET desde que una persona lo separa correctamente hasta su recuperación, acopio, transformación y reincorporación como materia prima para fabricar nuevos envases, demostrando que el reciclaje funciona gracias a un sistema en el que participan ciudadanía, centros de acopio, recicladores, industria y autoridades.
Bajo el mensaje «En la Península de Yucatán, botella a botella, hacemos la diferencia», ECOCE destacó que la economía circular comienza con una acción cotidiana: separar correctamente los residuos desde el hogar.
«Esa botella que una persona deposita correctamente no llega por sí sola a convertirse en un nuevo envase. Detrás existe una cadena de colaboración integrada por ciudadanía, centros de acopio, gestores, recicladores, industria y autoridades que hace posible que la economía circular funcione», señaló Carla Gamboa, directora de Comunicación de ECOCE.
Como asociación civil ambiental, sin fines de lucro, fundada por la industria de alimentos y bebidas bajo el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), ECOCE articula este sistema de colaboración para fortalecer la recuperación y el aprovechamiento de materiales reciclables en México, promoviendo acuerdos y coordinando esfuerzos entre los distintos actores de la cadena de valor.
En el Centro de Acopio PetStar en Umán, los asistentes conocieron el Salón Vive PetStar, un programa local que permite a las personas adentrarse en el universo PetStar para vivir la experiencia de la circularidad del envase PET en México.
Vive PetStar busca conectar a aliados, industria, academia, gobierno y sociedad para conocer qué pasa después de que las personas depositan su botella en un contenedor y cómo se acopian y reciclan para convertirse en nuevas botellas generando durante todo el ciclo más valor social, ambiental y económico.
«El gran diferenciador de nuestro modelo es que integra toda la cadena, desde el acopio hasta el reciclaje. Desde 2013, PetStar cuenta con la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo pero el esfuerzo va más allá de solo una planta recicladora; es indispensable desarrollar un sistema que permita recuperar los envases y mantenerlos dentro de la economía. Eso es precisamente lo que hace posible que una botella vuelva a convertirse en otra botella», explicó Carlos Mendieta, Director de Asuntos Públicos de PetStar.
Durante la visita también se presentó la evolución de los envases de PET para cumplir con criterios de reciclabilidad, así como la resina reciclada grado alimenticio producida por PetStar, reconocida como la primera y, hasta ahora, la única resina reciclada plástica del mundo certificada en Economía Circular bajo el estándar Cradle to Cradle (C2C) se basa en la idea de diseñar productos cuyo ciclo de vida incluya la reutilización infinita de los materiales que los componen, que acredita el más alto nivel de circularidad del material.
«La economía circular comienza desde el rediseño de los envases y de los sistemas de distribución. Nuestro objetivo es que los materiales permanezcan en la economía el mayor tiempo posible y no terminen como residuos en el ambiente. Cuando existe colaboración, la circularidad deja de ser una aspiración para convertirse en una realidad», añadió Mendieta.
Posteriormente, en la planta Coca-Cola Bepensa Pacabtún, los asistentes conocieron cómo la sostenibilidad forma parte de la estrategia de negocio de la compañía y se traduce en acciones para fortalecer la circularidad de sus envases y el aprovechamiento de materiales.
«Para nosotros la sostenibilidad no es un programa paralelo ni una acción de filantropía; está integrada en nuestra estrategia de negocio. Buscamos generar valor económico al mismo tiempo que fortalecemos nuestro desempeño ambiental y social, porque estamos convencidos de que el crecimiento y la sostenibilidad deben avanzar de la mano», afirmó Agustín Menéndez, Director de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de Bepensa.
El directivo destacó que iniciativas como Holbox Circular, la participación de la empresa en PetStar y el programa Aliados por el Reciclaje reflejan el compromiso de Bepensa con el fortalecimiento del ecosistema de recuperación de envases y la educación ambiental.
«La infraestructura es fundamental, pero el reciclaje comienza mucho antes de que un envase llegue a una planta. Empieza cuando una persona decide separarlo correctamente. Solo así es posible mantener los materiales en circulación y construir un verdadero modelo de economía circular», señaló.
El caso de Yucatán demuestra que la coordinación entre empresas, recicladores, centros de acopio, autoridades y ciudadanía ha permitido desarrollar un ecosistema sólido de recuperación de envases, convirtiendo a la entidad en un referente nacional de economía circular. Cada envase recuperado representa una oportunidad para reducir el consumo de materias primas vírgenes, disminuir la generación de residuos y mantener los materiales dentro del ciclo productivo durante el mayor tiempo posible.
«El reciclaje no depende de una sola organización; depende de un sistema donde todos participan. Cuando ciudadanía, industria, recicladores, autoridades y empresas trabajan de manera coordinada, los materiales dejan de verse como residuos y se convierten nuevamente en recursos. Esa es la esencia de la economía circular y el papel que ECOCE impulsa todos los días», concluyó Carla Gamboa.
Como parte de la experiencia, los asistentes participaron en una jornada de limpieza en la playa de Progreso, integrándose al grupo de voluntarios del programa de limpieza de playas impulsado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) de Yucatán, Limpiemos Yucatán y el Ayuntamiento de Progreso, con la gestión de los residuos reciclables a cargo de ECOCE.
Posteriormente, visitaron las instalaciones de SIGER, donde conocieron el proceso de acopio y preparación de los materiales recuperados, lo que les permitió experimentar de primera mano cómo la correcta separación, recuperación y gestión de los residuos constituye el primer eslabón del ecosistema de reciclaje y hace posible la circularidad del PET.
Con este recorrido, ECOCE reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo los modelos de colaboración que han permitido consolidar el sistema de reciclaje en México y demostrar que la economía circular se construye a partir de la suma de esfuerzos entre todos los actores.
