La Comisión Interinstitucional de Cambio Climático (CICC) aprobó este lunes el Programa de Acción Climática de la Ciudad de México (PACCM) 2025–2030, una hoja de ruta que orientará la política climática de la capital durante los próximos años y articulará las acciones de dependencias, organismos y alcaldías frente a la crisis climática.
Durante la Décima Cuarta Sesión Ordinaria de la CICC, presidida por la secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez, en su carácter de presidenta suplente de la Comisión, las instituciones integrantes aprobaron el nuevo Programa, resultado de un proceso participativo de elaboración y revisión interinstitucional. La sesión reunió a representantes de dependencias y organismos del Gobierno capitalino, así como de las alcaldías.
“La política climática no es una tarea exclusiva de la Secretaría del Medio Ambiente: es una responsabilidad de todo el Gobierno y de toda la Ciudad. Con este Programa elevamos nuestra ambición, pero también ponemos en el centro una convicción: enfrentar la crisis climática significa reducir desigualdades, cuidar nuestros territorios y mejorar la vida de las personas. La acción climática tiene que sentirse en las calles, en los barrios y en los hogares de la Ciudad de México”, señaló Julia Álvarez Icaza Ramírez, secretaria del Medio Ambiente.
El PACCM 2025–2030 eleva la ambición climática de la Ciudad de México al establecer la meta de reducir 35% las emisiones de gases de efecto invernadero hacia 2030, respecto de 2016, y realizar al menos 100 mil intervenciones de adaptación, gestión integral de riesgos y resiliencia climática, particularmente en territorios y grupos en mayores condiciones de vulnerabilidad climática y social.
El Programa está integrado por 95 medidas de acción climática, organizadas en ocho ejes: movilidad integrada y sustentable; Ciudad Solar; Basura Cero; gestión sustentable del agua; revegetación del campo y la ciudad; capacidad adaptativa y resiliencia urbana; calidad del aire; y cultura climática.
“Uno de los principales avances del PACCM es que deja claro que la acción climática no puede permanecer aislada en la agenda ambiental. Tiene que atravesar la movilidad, el agua, los cuidados, el empleo, la educación, la planeación y la vida cotidiana de la Ciudad. El reto ahora es convertir esa transversalidad en resultados medibles y visibles en los territorios”, señaló Alejandra Atzin Ramírez Hernández, secretaria técnica de la CICC y encargada de despacho de la Dirección General de Coordinación de Políticas y Cultura Ambiental.
Una política climática que pone a las personas en el centro
El nuevo PACCM fortalece una visión en la que la política climática es también una política de bienestar, igualdad y justicia social. Para ello, incorpora de manera transversal los enfoques de inclusión y derechos humanos; género y cuidados; y transición justa y empleos verdes.
En materia de género y cuidados, el Programa busca avanzar en la generación de información e indicadores que permitan identificar impactos diferenciados y brechas de desigualdad; fortalecer la participación de mujeres y niñas en la toma de decisiones, y vincular la acción climática con el reconocimiento, la reducción y la redistribución de los trabajos de cuidados.
Asimismo, el PACCM incorpora un enfoque interseccional para reconocer que los efectos del cambio climático no afectan de la misma manera a todas las personas ni a todos los territorios. Por ello, plantea fortalecer la generación de información que permita orientar las políticas públicas hacia quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
El Programa también reconoce a niñas, niños, adolescentes y jóvenes como generaciones presentes y actores estratégicos de la acción climática. Recupera su papel no solo como población particularmente expuesta a las consecuencias de la crisis climática, sino como generaciones que actualmente se movilizan, proponen y lideran respuestas frente a ella.
Una acción climática corresponsable
El PACCM amplía la participación de distintos sectores mediante una visión de acción climática colaborativa y corresponsable, que reconoce las contribuciones del sector empresarial, las instituciones educativas y académicas, las comunidades, las infancias, las juventudes y la ciudadanía.
Entre sus componentes se encuentran Empresas comprometidas con la acción climática, que dará seguimiento a los compromisos del sector privado; Sembrando futuro, orientado a la participación de la academia y el sector educativo; Generaciones presentes, para fortalecer la participación y el liderazgo climático de niñas, niños, adolescentes y jóvenes; y Participar para transformar, dirigido a reconocer y ampliar la acción ciudadana y comunitaria.
La construcción del Programa fue resultado de un proceso participativo que incluyó talleres multiactor, sesiones interinstitucionales, una consulta pública digital, reuniones ciudadanas en distintas alcaldías, espacios de diálogo con el sector privado y actividades desarrolladas en el marco de la Semana de Acción Climática de la Ciudad de México.
De los compromisos a los resultados
La aprobación del PACCM establece una hoja de ruta compartida para el Gobierno de la Ciudad de México. Las instituciones responsables deberán implementar las medidas bajo su competencia, reportar periódicamente sus avances, generar evidencia sobre sus resultados y acelerar las acciones cuando el progreso resulte insuficiente para alcanzar las metas establecidas hacia 2030.
Como parte de este esfuerzo, la SEDEMA fortalecerá el Sistema de Seguimiento del PACCM, que permitirá integrar información sobre los avances de las medidas, sus indicadores y las contribuciones de distintos sectores a la acción climática de la Ciudad. La actualización de la plataforma electrónica estará acompañada de procesos de capacitación dirigidos a las instituciones integrantes de la CICC y se prevé que opere como mecanismo de reporte a partir de 2027.
Además, las instituciones integrantes de la Comisión presentarán un primer reporte sobre las acciones climáticas realizadas entre octubre de 2024 y julio de 2026. Sus resultados permitirán integrar el primer informe de avances del PACCM e identificar áreas de oportunidad para fortalecer el cumplimiento de sus metas e indicadores.
Con la aprobación de la CICC, el Programa será remitido al Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México para su dictaminación y, en su caso, se realizarán las gestiones correspondientes para su publicación, difusión e implementación, conforme a la normatividad aplicable.
Con el PACCM 2025–2030, la Ciudad de México busca consolidar una política climática que traduzca la ambición en resultados concretos para las personas y los territorios: una ciudad con menos emisiones, más resiliente, más justa y mejor preparada para enfrentar una crisis climática que ya forma parte del presente.

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