Mauricio Guzmán, head de Estrategia de Inversión de SURA Investments
En la mañana de hoy, el U.S. Bureau of Labor Statistics publicó el informe de inflación correspondiente a junio. El Índice de Precios al Consumidor (CPI) registró una variación mensual de -0.4%, por debajo de las expectativas del mercado (-0.1%). De este modo, la medición anual de la inflación se ubicó en 3.5%, también por debajo del 3.8% anticipado por el consenso del mercado, y mostrando una clara mejora frente al dato del mes previo (4.2%), luego de descender por primera vez en los últimos 5 meses.
La moderación de la inflación estuvo explicada principalmente por una menor presión proveniente del componente energético. Si bien los precios de la energía continúan registrando aumentos elevados en términos anuales, estos se desaceleraron respecto al mes anterior, favorecidos por la tregua transitoria que prevaleció durante parte del período entre Estados Unidos e Irán. Adicionalmente, los detalles del informe mostraron una desaceleración en otras categorías relevantes del índice general, particularmente en vivienda y alimentos, cuyas variaciones anuales se redujeron marginalmente durante el período. En cuanto a la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, esta se ubicó en 0% mensual, por debajo del 0.2% esperado por el mercado y sin cambios frente al registro del mes previo. Asimismo, su variación anual descendió a 2.6%, por debajo del 2.8% esperado por el consenso y del 2.9% observado en mayo, sugiriendo que las presiones inflacionarias subyacentes continúan moderándose.
¿Cómo han reaccionado los mercados?
La bolsa estadounidense inicia la jornada mostrando señales positivas, registrando un retorno de 0.3% en lo corrido del día. De manera similar, la renta fija también presenta un desempeño favorable, con caídas en las tasas de todos los nodos de la curva. En particular, destaca el descenso de 6 puntos básicos en la tasa del Tesoro a 10 años, que se ubica en 4.57%. Por su parte, el dólar registra una leve depreciación de 0.5%, llevando al índice DXY hasta los 100.72 puntos.
¿Cuál es nuestra visión?
El dato de inflación de junio constituye una señal favorable para la Reserva Federal, al evidenciar una moderación más rápida de la prevista tanto en la inflación general como en la subyacente. En particular, la estabilidad de la inflación núcleo durante el mes y su descenso anual a 2.6% sugieren que las presiones inflacionarias subyacentes continúan contenidas, otorgándole al banco central un mayor margen para mantener una postura paciente. No obstante, consideramos prematuro descartar nuevos riesgos inflacionarios, especialmente considerando que la reciente moderación del componente energético estuvo favorecida por una tregua temporal en Medio Oriente. En efecto, la interrupción de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y las nuevas dificultades para el tránsito por el estrecho de Ormuz podrían reintroducir presiones sobre los precios de los combustibles durante los próximos meses. Bajo este escenario, el mercado continúa anticipando un alza adicional de la tasa de política monetaria antes de finalizar el año, aunque con una menor convicción tras la publicación del dato de hoy.
En este contexto, mantenemos una postura neutral en duración y seguimos prefiriendo el crédito corporativo frente a los bonos del Tesoro estadounidense, favoreciendo aquellos instrumentos que ofrecen un mayor nivel de devengo. De manera agregada, conservamos nuestra preferencia por la renta variable frente a la renta fija, respaldados por una actividad económica que continúa mostrando resiliencia, una política monetaria que anticipamos relativamente estable en el corto plazo y un entorno que sigue siendo favorable para las utilidades corporativas. Dentro de la renta variable, Estados Unidos continúa siendo la región de mayor convicción, mientras que mantenemos una visión menos favorable sobre Europa, donde los fundamentales macroeconómicos siguen mostrando una mayor fragilidad.
