Las finanzas embebidas están transformando la manera en que las personas obtienen financiamiento, permitiendo que plataformas de comercio electrónico, aplicaciones de entrega, aerolíneas y otros servicios digitales ofrezcan créditos, meses sin intereses o seguros de forma inmediata, sin que el usuario tenga que abandonar su experiencia de compra.
Esta tendencia se apoya en el crecimiento acelerado de la economía digital mexicana. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el comercio electrónico minorista alcanzó un valor histórico de 941 mil millones de pesos, con una comunidad de 77.2 millones de compradores digitales activos y un crecimiento anual de 19.2%, una velocidad 25 veces superior al crecimiento del PIB nacional.
La digitalización de los pagos también continúa avanzando. Datos del Banco de México muestran que las operaciones con tarjeta superaron los 10,600 millones de transacciones anuales, mientras que las transferencias realizadas a través de SPEI rebasaron los 5,300 millones. Además, el modelo Buy Now, Pay Later (BNPL) ya representa el 7% de las compras en línea del país, consolidando al crédito como una extensión natural de la experiencia digital de consumo.
Uno de los principales retos para este modelo es aprobar créditos en cuestión de segundos, especialmente en un entorno donde gran parte de la población trabaja en la informalidad y no cuenta con historial crediticio tradicional. Para resolverlo, las instituciones financieras y empresas tecnológicas están recurriendo al análisis de la huella digital de los usuarios, evaluando patrones de comportamiento como hábitos de compra, frecuencia de consumo, uso de aplicaciones, pagos recurrentes y otros indicadores que permiten determinar el nivel de riesgo de manera instantánea.
Según Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow, el verdadero valor de las finanzas embebidas radica en la capacidad tecnológica para procesar millones de datos bancarios y no bancarios en tiempo real.
Con el avance de las regulaciones de Open Finance y el desarrollo de APIs financieras en México, se espera que esta integración continúe creciendo en sectores como retail, movilidad y servicios básicos. Todo apunta a que los hábitos digitales de las personas se convertirán cada vez más en un factor determinante para acceder a productos financieros y oportunidades de crédito.
