La nueva realidad laboral y social en urbes emergentes como Querétaro, donde se incrementa el vivir con estrés, los nuevos esquemas de alimentación y contaminación, son factores que provocan un alza en padecer un infarto cerebral.
Al respecto, el Dr. Daniel Sánchez, miembro de la directiva de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia, señaló que no todas las personas conocen los síntomas de un infarto cerebral y es complejo en entender al padecer la necesidad de atenderse.
Indicó que México al ser de los primeros en el mundo por enfermedades cardiovasculares y diabetes que son de los principales precursores de este padecimiento. Por ello, se debe tratar este tipo de padecimientos y enfocarse a la prevención, aunado a que quienes ya padecieron un infarto cerebral es muy indispensable el tener tratamientos constantes.
Es una realidad que los infartos cerebrales se presentan en personas más jóvenes y en ciudades emergentes como Querétaro, que tiene población que hace 20 años tenía mucha población rural y hoy está en urbes, que cambia su estilo de vida y se presenten más aumentos de estrés, consumo de alcohol, alimentos no tan sanos, falta de sueño, subida de peso, etc., que conlleva a daños al cerebro. Son factores a ser atendidos”.
La enfermedad cerebrovascular tiene a los agentes de riesgo bien identificados: diabetes mellitus, hipertensión arterial, colesterol elevado, obesidad, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol. Las autoridades sanitarias señalan que las personas que han sufrido este padecimiento llegaban tras 4 atenciones médicas previas y solo un 8 por ciento llega en ambulancia, el resto llega hasta caminando. Por ello, es urgente la prevención y medicación adecuada.
Por ello, la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia implementó la estrategia preventiva y de detección temprana CAMALEÓN, un acrónimo diseñado para que la población identifique rápidamente los síntomas y actúe de inmediato: CA: Cara colgada. MA: Mano pesada. LE: Lengua trabada. ÓN: ¡Llame al 911!.
Por ende, hizo una referencia para que si alguien se siente mal, debe comprenderse que un infarto cerebral es muy grave y tener los síntomas es necesario llegar con toda la prisa posible a un médico.
Se estima que 1 de cada 4 personas está en riesgo de infarto cerebral. Siendo esencial la atención de los síntomas que es pérdida de control de facciones del rostro y un brazo paralizado; que deben ser atendidos en menos de 4 horas para evitar daños graves.
De acuerdo a la la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), un derrame cerebral o hemorragia intracerebral –que puede ser causado por hipertensión– representa una factura promedio de 368 mil 983 pesos, por evento, cifra equivalente a 20 meses del sueldo promedio de un mexicano, tasado por el IMSS en 18 mil 570 pesos mensuales.
Cada año ocurren 170 mil nuevos eventos vasculares cerebrales en México, de los cuales 80 por ciento son infartos, y el resto, hemorragias y trombosis. Aunque nueve de cada 10 se podrían evitar, el riesgo de que se presenten se incrementó en más de la mitad en los pasados 17 años, afirma el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.
