México debe ampliar su red de distribución energética

Alexia Levesque, directora regional para México, Cuba y Centroamérica de la Agencia Francesa de Desarrollo AFD), indicó que desde 2011 tienen más de 1,000 millones de euros de inversión en infraestructura energética, en conjunto con la Comisión Federal de Electricidad; como son los casos de edificación de centrales de generación eléctrica en Chiapas y Puerto Peñasco.

Aunado a tener nuevos planes de trabajo y proyectos en redes de transmisión; que es una prioridad nacional, que es dirimido con un programa que tiene una inversión de 600 millones de euros, en conjunto con otros organismos internacionales.

Explicó que en el país se tienen diversos retos, que aprecia con agrado que son retomados por la actual administración federal (Secretaría de Energía); como es la apuesta a la energía renovable y establecer una más amplía red de transmisión y acceso a la energía justa.

Igualmente, se busca ampliar la planeación de capacidades energéticas, mejor planeación, así como financiar inversiones en generación mixta. Bajo la premisa de mitigar el atraso energético nacional y se pueda descarbonizar a Petróleos Mexicanos (Pemex). Un ejemplo, en Campeche que van a cerrar refinerías y se requiere un nuevo panorama nacional en electricidad para el Golfo de México.

“Hemos analizado las problemáticas energéticas mexicanas y el desarrollo de energía de los Estado, siendo el cuello de botella la red eléctrica que está rebasada y que requiere de mucho por hacer. Mientras que en Francia se tienen planes de muchos años que han establecido y movilizado infraestructura, aunque el reto a futuro es modernizar al sector”, dijo.

Sobre los cambios legales en energía que se tienen en el país, considera que la idea es aprovechar el reglamento de la ley de energía federal, para establecer apoyos e infraestructura del país. Un aspecto importante a impulsar fue el almacenamiento de electricidad. Aclaró que dichos trabajos se realizan con autoridades federales, sin contar con proyectos estatales y empresas francesas.

“El reto es que no se puede financiar proyectos de energía o de agua con los gobiernos estatales y municipios; la ley señala que debe ser a nivel nacional y quizá eso haga perder impacto a nivel de la base de la pirámide social.

Establecer labores con operadores de agua y a nivel rural es complejo. En el caso de Francia se colabora con municipios y con los llamados sindicatos del agua -trabajadores del sector-. A diferencia de México, donde pese a participación de las autoridades municipales en el ámbito de agua, se tiene que laborar con la Federación.

En el aspecto de economía sustentable y social, explicó que un gran reto en Latinoamérica es adquirir deuda con fines humanos para proyectos educativos, que en África o Europa se hace comúnmente como una política redituable en varios años.

Añadió que en materia educativa, realizan proyectos sectoriales en Quintana Roo, Yucatán, Querétaro, Guanajuato, Edomex, con mesas temáticas de sector automotriz y su vocación regional para determinar la dinámica de las empresas y necesidades de competencias laborales y construir capacitación de jóvenes.

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