American Humane Society anunció que SeaWorld Orlando y Aquatica Orlando renovaron su certificación American Humane Certified™ para zoológicos, acuarios y centros de conservación, tras superar una evaluación independiente del bienestar de los animales bajo su cuidado.
La renovación da continuidad a la certificación que SeaWorld Orlando mantiene desde 2018 y Aquatica desde 2020. Para las familias mexicanas que planean visitar Orlando, este reconocimiento ofrece información sobre las prácticas de cuidado animal de ambos parques, cuya oferta combina entretenimiento, experiencias con animales y educación sobre el mundo natural.
“Nos enorgullece seguir reconociendo a SeaWorld y Aquatica como instalaciones con la certificación American Humane Certified™”, afirmó la Dra. Robin Ganzert, presidenta y directora ejecutiva de American Humane Society. “Los zoológicos, acuarios y centros de conservación de todo el mundo desempeñan un papel importante en el bienestar animal, y esta renovación reafirma el liderazgo de SeaWorld Orlando y Aquatica en el cuidado y la conservación de la vida acuática”.
“La renovación de la certificación de SeaWorld Orlando y Aquatica refleja la dedicación que nuestros equipos de cuidado animal aportan a su trabajo cada día. Obtener la certificación American Humane Certified™ no es un logro de una sola ocasión, sino un compromiso continuo con los más altos estándares de bienestar animal, sustentados en los avances científicos más recientes y validados por expertos independientes”, señaló el Dr. Chris Dold, director zoológico de United Parks & Resorts. “Nos honra que nuestro trabajo sea reconocido una vez más y mantenemos nuestro compromiso con el cuidado animal, la conservación y la educación”.
Una evaluación independiente con criterios específicos para cada especie
El proceso de certificación incluye una auditoría presencial que evalúa las condiciones de bienestar animal mediante criterios específicos para cada especie. Entre los aspectos revisados se encuentran los espacios donde viven los animales, la nutrición, la calidad del agua, la iluminación, la disponibilidad de sombra, el sonido, los niveles de actividad y la capacitación del personal que interactúa con ellos.
La evaluación se basa en conocimientos científicos y buenas prácticas, con la participación de veterinarios y especialistas en bienestar animal, ciencias animales, zoología y ética. Su validación independiente permite comprobar el cumplimiento de los estándares de cuidado establecidos por el programa.
