A diferencia del 2022, en el que el 89% de los líderes del sector de Alimentos y Bebidas controlaba sus propios riesgos, en 2026, el porcentaje disminuyó a 62%, el punto más bajo en tres años. Los ciberataques, eventos climáticos extremos, disrupciones en la cadena de suministro y nuevas exigencias regulatorias están transformando el panorama de riesgos de la industria, de acuerdo al nuevo informe de WTW, “Del campo al corazón del consumidor”.
El decremento en el porcentaje –señala- se debe a que los líderes de negocio sienten que les hace falta las herramientas y el respaldo a nivel de directorio que necesitan para enfrentarlos.
Según el documento, el dato más revelador del estudio no es un solo riesgo, es la confianza. Para el 45% de los encuestados, la seguridad alimentaria y la salud representan los principales riesgos internos (arriba del 29% en 2024).
El 62% de las empresas dijo sentirse algo o completamente en control de las causas raíz de sus riesgos – cayendo desde el 75% en 2024 y el 89% en 2022-. La confianza en la gestión del riesgo está en su punto más bajo en tres años.
El 44% está preocupado por vulnerabilidades en la cadena de suministro, arriba del 40% en 2024. Los conflictos geopolíticos y la volatilidad arancelaria han incrementado los riesgos de interrupción en envíos, energía y disponibilidad de materias primas.
Para el 84% de los negocios, gestionar los riesgos ESG será una prioridad en los próximos dos años – incluyendo el 82% en Norteamérica, donde el retroceso ha sido mayor-. Los riesgos climáticos, el estrés hídrico y la degradación del suelo son existenciales para la cadena alimentaria.
Y, finalmente, el 83% dijo tener un proceso formal de planificación de continuidad de negocio -arriba del 78% en 2024-.
Riesgos que más impactan en este eslabón
- Volatilidad geopolítica y arancelaria: Los conflictos y la volatilidad geopolítica han incrementado los riesgos de disrupción en el envío, la energía y la disponibilidad de materias primas durante 2026. El 44% de los encuestados está preocupado por vulnerabilidades en la cadena de suministro.
- El costo y disponibilidad de insumos emergió como el principal factor de riesgo externo -nombrado por el 36% frente al 26% hace dos años-. Para el transporte, esto se traduce en volatilidad de combustible, escasez de contenedores, congestión portuaria y costos de flete que pueden variar significativamente en periodos cortos.
- El 30% identificó la disrupción de la cadena de suministro como factor de riesgo externo crítico. Las catástrofes naturales que crecen en intensidad ahora impactan múltiples puntos de la cadena logística simultáneamente.
- El robo de alimentos y bebidas en tránsito está en ascenso y con frecuencia involucra al Crimen Organizado que afecta múltiples ubicaciones.
El informe destaca que el riesgo de marca y reputación fue identificado como factor crítico, tanto en el entorno interno (32%) como externo (26%), ahora afectado por la gestión reactiva en redes sociales, sin protocolos activos.
En cuanto al daño reputacional, este fue identificado por el 52% como uno de los mayores impactos de un recall y la interrupción de negocio fue citada por el 40% como riesgo interno crítico.
Sobre este último, el informe de WTW confirma que es el mayor componente de pérdidas en los eventos más comunes del sector; aunque la conciencia sobre este riesgo ha disminuido en relación con periodos anteriores, sugiere que muchas empresas subestiman qué tan rápido y cuánto puede costar una parada de operaciones.
La encuesta contó con la participación de 450 tomadores de decisión senior en las empresas de alimentos, bebidas y agricultura más grandes del mundo con ingresos anuales promedio de 4,000 millones de dólares.
