En el primer año de la implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés) S1 y S2 en México, las organizaciones continúan enfrentando desafíos para integrar la sostenibilidad en los procesos de gestión y toma de decisiones. Esto, de acuerdo con el análisis realizado por EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, consultoría, estrategia y transacciones.

A partir de 77 reportes públicos y entrevistas con preparadores de información sujetos a estos requerimientos, se identificó que 62% de las emisoras analizadas enfrenta dificultades para determinar los efectos financieros actuales y previstos de los riesgos y oportunidades de sostenibilidad, mientras que 50% reporta retos para comprender sus implicaciones sobre el modelo de negocio y la cadena de valor.

Los resultados sugieren que uno de los principales desafíos para la adopción de estos estándares consiste en establecer una conexión clara entre los riesgos y oportunidades de sostenibilidad, la estrategia organizacional y el desempeño financiero. De acuerdo con el análisis, esta situación dificulta la identificación de cuentas contables relevantes, la cuantificación de impactos y la integración de la información en los procesos estratégicos.

“Al primer año de implementación encontramos una lección sustancial: el desafío no es únicamente reportar información de sostenibilidad, sino entender cómo los riesgos y oportunidades pueden influir en el desempeño financiero, la estrategia y la creación de valor de largo plazo”, señaló Alfonso Gutiérrez, Socio Líder de Climate Change and Sustainability Services en EY México.

El estudio también identificó oportunidades para fortalecer los procesos de identificación y evaluación de riesgos. Entre los hallazgos destaca que 38% de las entidades analizadas no realizó un análisis de escenarios para evaluar riesgos climáticos, mientras que únicamente 70% de los preparadores encuestados cuenta con evaluaciones de riesgos de sostenibilidad bajo un enfoque de materialidad financiera.

Estos resultados reflejan la necesidad de contar con procesos que permitan identificar, evaluar y priorizar riesgos y oportunidades de manera consistente, así como documentar los criterios utilizados para sustentar la información divulgada.

Otro de los aprendizajes observados durante el primer ciclo de implementación es la relevancia de fortalecer la gobernanza asociada a la sostenibilidad. El análisis identificó desafíos relacionados con la incorporación de análisis climáticos en la planeación financiera, la calidad y trazabilidad de los datos, la validación formal de la información y la supervisión por parte de los consejos de administración.

La experiencia de este primer año de implementación pone de manifiesto la necesidad de articular el trabajo de los consejos de administración, la alta dirección, las áreas financieras, de riesgos y de sostenibilidad bajo esquemas de coordinación comunes que permitan responder a los requerimientos de información establecidos por los estándares.

De acuerdo con el análisis, las exigencias regulatorias continuarán evolucionando durante los próximos ciclos de implementación, por lo que la calidad de la gobernanza, los controles internos y la coordinación entre áreas desempeñarán un papel relevante en la evolución de los procesos de reporte.

Para las organizaciones, el reto consiste en transformar la información de sostenibilidad de un simple ejercicio de gestión a una herramienta que contribuya a la creación y protección de valor de largo plazo.

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