Querétaro cuenta con el reglamento de la Ley de Economía Circular hasta la plataforma digital de trazabilidad de Residuos de Manejo Especial y los centros de compostaje en mercados municipales y zonas rurales, donde se exploran proyectos para establecer un campo sustentable y reaprovechar recursos generador en los cultivos de la entidad; así como mitigar sus emisiones contaminantes.

De acuerdo a la Secretaría de Agricultura federal; los residuos del sector agropecuario, pesquero, forestal a nivel nacional, suman 303 millones de toneladas al año. De acuerdo a la Secretaría federal; en México, cada persona genera cerca de 393 kg de residuos al año. La basura no desaparece: solo cambia de lugar, aunado a que generan otros impactos como son las emisiones que generan el Cambio Climático.

Los principales retos identificados en el sector agroindustrial son el estrés hídrico, el impacto del cambio climático, la necesidad de descarbonizar la cadena de valor y la transición hacia prácticas que reduzcan la dependencia de insumos químicos para restaurar la fertilidad del suelo.

Al respecto, existen iniciativas de para establecer un campo inmiscuido en la economía circular; se contabiliza la startup biotecnológica Bioram –de origen queretano-, que participó en la edición de Descarbonización del Heineken Green Challenge; que es el primer emprendimiento socioambiental en transicionar de la fase de aceleración a una aplicación operativa real bajo el esquema Venture Client de la empresa cervecera. Su solución transforma subproductos de la industria cervecera en bioestimulantes agrícolas para el cultivo de cebada, promoviendo la economía circular y la descarbonización en el campo.

Se detalla que Bioram implementa bioestimulante agrícola en el cultivo de cebada. Esta solución de economía circular mejora el aprovechamiento de nutrientes por parte de la planta, reduce la dependencia de fertilizantes sintéticos convencionales y optimiza la rentabilidad y eficiencia en la producción de materia prima.

Se detalla que Bioram toma los subproductos orgánicos del proceso de elaboración de la cerveza y, mediante biotecnología, los procesa para crear un bioestimulante. Este producto se devuelve al campo para fertilizar la cebada que posteriormente abastecerá a la cervecera, cerrando un ciclo totalmente regenerativo y de menor huella de carbono.

De esta manera, se consigue una agricultura regenerativa y de conservación. Aunado a ser apoyado por prácticas como la rotación de cultivos, la labranza mínima, el monitoreo digital en tiempo real y la introducción de tecnologías como la cebada de ciclo corto (que incrementa un 5% el rendimiento y reduce un 20% el consumo de agua) demuestran que es posible sanear el campo, mejorar la productividad y mitigar el impacto climático simultáneamente.

Al cuestionar sobre los prebióticos, probióticos y complejos enzimáticos para el sector agropecuario que desarrollan qué aplicación tiene, se informa que esta solución biotecnológica se aplica directamente en el suelo y el cultivo de cebada. Permite optimizar la nutrición de la planta de manera natural, disminuyendo las emisiones de CO2 asociadas a fertilizantes químicos tradicionales y restaurando la salud del suelo.

Se ejemplifica que Bioram representa de manera idónea el espíritu del Green Challenge: una startup que ha logrado llevar su solución desde un proceso de aceleración hacia la validación en un entorno operativo real. El hecho de que actualmente estemos desarrollando una segunda fase del piloto es una prueba tangible del valor que genera la evidencia antes de tomar decisiones sobre una posible integración.

“Se establece que la labor de Bioram en la descarbonización de la cadena productiva de Heineken es muy valiosa, pues se logra transformar subproductos de la cervecería en bioestimulantes para la cebada, aunado a atacar directamente las emisiones de Alcance 3 FLAG (agricultura), que representan uno de los mayores retos en nuestra hoja de ruta hacia el net-zero . Los resultados preliminares ya reflejan un efecto positivo en la descarbonización del ciclo productivo”, indica la cervecería.

“El objetivo es concluir con éxito las pruebas piloto vigentes bajo el esquema Venture Client para evaluar las condiciones de un eventual escalamiento comercial a nivel nacional, consolidando un ciclo regenerativo estable «Del Campo al Bar».

Se estima que el sector agropecuario y agrícola de Querétaro, muestra una madurez tecnológica notable. Según datos del INEGI, el 90.9% de las empresas medianas y el 82.1% de las pequeñas ya utilizan internet, reflejando una digitalización exitosa. Al respecto, Heineken México, en colaboración con aliados como el CIMMYT, promueve la agricultura de conservación (labranza mínima, rotación de cultivos, monitoreo digital en tiempo real y uso de semillas de cebada de ciclo corto que reducen un 20% el consumo de agua), encontrando una excelente apertura tecnológica en los productores locales.

Para la cervecería, el trabajo de controlar la generación de residuos sin un manejo circular representa un reto crítico para la sustentabilidad y el clima. “Priorizamos la valorización de subproductos (como el bagazo y otros residuos de producción) para reincorporarlos a la cadena de valor en procesos biosustentables, evitando que se conviertan en fuentes de contaminación y transformándolos en insumos agrícolas como el bioestimulante de Bioram”.

Desde 2022, HEINEKEN México ha registrado una reducción del 10.27% en sus emisiones dentro de toda su cadena de valor (alcances 1, 2 y 3), como parte de su meta global para alcanzar cero emisiones netas en 2040. La incorporación de soluciones emprendedoras como las de Bioram refuerza su estrategia climática aprobada por el Science Based Targets initiative (SBTi).

Con un laboratorio en Querétaro y una planta piloto en San Miguel de Allende, Bioram ha desarrollado productos como fertilizantes que ya se utilizan en distintas partes del país. ¿El resultado? Mejores cosechas, menor uso de agroquímicos… y un beneficio ambiental. El reto principal ha sido convencer a empresas acostumbradas a métodos tradicionales.

Para Heineken México, el país cuenta con un gran potencial y un ecosistema emprendedor robusto, donde las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 99.2% de las unidades económicas. A través de iniciativas de innovación abierta como el HEINEKEN Green Challenge, A través de iniciativas de innovación abierta como el HEINEKEN Green Challenge, articulamos la colaboración entre corporativos, academia y startups para llevar soluciones a entornos operativos reales, generar evidencia sobre su viabilidad y contribuir a una integración más estructurada de la innovación sustentable en las cadenas de valor.

BAJÍO; ZONA DE ALTA CALIDAD EN EMPRENDIMIENTOS: HEINEKEN

En el caso de la cervecería y su relación con los emprendimientos del bajío nacional, se detalla que esta zona del país, es una región sumamente dinámica y con una vocación agrícola y tecnológica extraordinaria. Los startups de esta zona demuestran una gran capacidad para desarrollar biotecnología aplicada a los retos del campo.

Se detalla que “el certamen Heineken Green Challenge ha superado sus expectativas, pues nació para identificar soluciones, pero hoy, ver a una startup del programa como Bioram implementando un piloto real en nuestra cadena de valor confirma que la innovación abierta se traduce en impacto tangible y en capacidades instaladas para brindar un mundo mejor”.

La plataforma del HEINEKEN Green Challenge ha presentado algunos cambios en los últimos años, situación que les ha permitido identificar y acelerar a las startups, hacia un enfoque de validación en campo con iniciativas como All Stars. Esto consolida a los emprendedores al permitirles probar la viabilidad técnica, operativa y económica de sus soluciones en entornos reales (como los pilotos de EcoScience Lab con HEINEKEN México y CPlantae con OCESA).

Para Heineken México, el Green Challenge nació para identificar y fortalecer soluciones de emprendedores que respondan a desafíos socioambientales reales. Ver hoy a startups del programa implementando pilotos dentro de nuestra cadena de valor confirma el valor de conectar al talento emprendedor con entornos reales de implementación, traduciendo la innovación en un impacto tangible. Asimismo, hemos impulsado otras iniciativas con grandes resultados, como el HEINEKEN Water Challenge y capacitando en temas como economía circular.

El HEINEKEN Green Challenge ha evolucionado conforme han madurado tanto el programa como las startups que forman parte de su portafolio. Además de identificar y fortalecer soluciones, en los últimos años hemos incorporado mecanismos de validación en entornos operativos reales, un camino que comenzó en la edición de descarbonización y que hoy se profundiza y estructura con All Stars.

Para la empresa es de suma importancia y forma parte central de su estrategia EverGreen y de su propósito de «Brindar un Mundo Mejor». Buscar que las comunidades prosperen por cuenta propia, transformando la inversión social en un motor de autonomía y resiliencia de largo plazo.

Para la cervecera, su cadena productiva no empieza en la fábrica, sino en el campo. Dado que cerca del 95% de sus materias primas son nacionales y la cebada es el insumo principal, la resiliencia y sustentabilidad agrícola en regiones como el Bajío es crítica. El uso de biotecnología para optimizar la salud del suelo, restaurar nutrientes y promover prácticas agrícolas sustentables frente al cambio climático es fundamental para asegurar el futuro de la productividad y de las comunidades agrícolas.

 

 

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