El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune que afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva y puede dañar cualquier órgano del cuerpo, por lo que el diagnóstico oportuno y el tratamiento integral son fundamentales para prevenir complicaciones severas, informó la médica adscrita al Servicio de Reumatología del Hospital Juárez de México (HJM), Ana Sofía Vargas Avilés.
La especialista explicó que la principal característica de este padecimiento es que los pacientes empiezan a ser atacados por su propio sistema de defensas; en algunos casos puede llegar a ser grave y con alta mortalidad.
Asimismo, explicó que el LES se presenta con mayor frecuencia en mujeres en edad reproductiva, principalmente entre los 15 y los 45 años. Esta incidencia se relaciona con la influencia de estrógenos sobre el sistema inmunológico, ya que estas hormonas regulan la respuesta inmune y pueden favorecer la aparición o activación de la enfermedad en personas con predisposición.
Después de los 45 años, cuando la producción de estrógenos disminuye de manera natural, también se observa una reducción en la incidencia, por lo que las mujeres con lupus o con riesgo de desarrollarlo deben consultar con su médico el método anticonceptivo más adecuado como los que no contienen estrógenos, a fin de reducir el riesgo de reactivación de la enfermedad.
Agregó que conforme avanza la enfermedad aumenta el riesgo de mortalidad. Se estima que hasta el 50 por ciento de las personas con lupus eritematoso sistémico desarrollarán daño renal.
Asimismo, pueden presentarse afectaciones como inflamación en los ojos, pulmones, corazón, riñones, articulaciones, intestinos, así como en piernas y brazos. Además, puede haber crecimiento de ganglios linfáticos en garganta, cuello y axilas, disminución de plaquetas que provocan sangrado en nariz, boca o encías.
Puntualizó que el LES no tiene cura, pero es controlable. Las personas que tienen esta enfermedad deben llevar una vida saludable, mantener un peso saludable, realizar ejercicio y protegerse de la exposición a los rayos solares, así como evitar fumar y consumir bebidas alcohólicas.
Vargas Avilés señaló que el LES es una enfermedad que puede estar asociada a diversos factores, entre ellos la predisposición genética. A lo largo de la vida elementos ambientales y de estilo de vida, como el consumo de tabaco, algunas drogas y diversas infecciones de origen viral favorecen la activación de estos genes, por lo que el sistema inmunológico pierde su capacidad de reconocer adecuadamente los tejidos propios y comienza a atacarlos, dando origen a esta enfermedad autoinmune.
Ante síntomas como cansancio, fatiga, pérdida de peso, fiebre o cambios en la piel como aparición de manchas, enrojecimiento de las mejillas, úlceras en forma de llagas en la nariz o boca, así como presentar manchas rojas en los brazos y tórax.
La especialista exhortó a la población a acudir con un reumatólogo ante cualquier sospecha o duda, a fin de descartar la presencia de lupus, ya que la mayoría de pacientes pueden tardar años en ser valorados por este especialista, lo que incrementa el riesgo de desarrollar complicaciones.
La médica adscrita al Servicio de Reumatología indicó que estos pacientes deben tener seguimiento médico constante durante toda su vida.
