En la industria automotriz, hablar de sostenibilidad ya no se limita a reducir emisiones. La conversación comienza a desplazarse hacia otro reto igual de relevante: cómo extender la vida útil de los materiales, reducir residuos y replantear el ciclo completo de los productos que hacen posible la movilidad.
Bridgestone considera que la Economía Circular representa una de las transformaciones más importantes para la industria llantera y para las cadenas de valor vinculadas al transporte, la logística y la manufactura.
La compañía —que ha colocado la sostenibilidad en el centro de su gestión y negocios bajo el marco de su Bridgestone E8 Commitment— mantiene el objetivo global de aumentar su proporción de material reciclado y renovable al 40% para 2030.
Más allá de una meta corporativa, el tema refleja un cambio operativo y cultural que comienza a tomar fuerza dentro del sector: pasar de modelos lineales de producción y consumo hacia esquemas donde los materiales puedan mantenerse en uso durante más tiempo, reduciendo desperdicios y aprovechando mejor los recursos existentes.
En el caso de la industria llantera, esto implica acelerar iniciativas relacionadas con renovado, reciclaje, aprovechamiento de materias primas recuperadas y desarrollo de soluciones que permitan extender el ciclo de vida de los neumáticos.
En México, una de las iniciativas que refleja este enfoque es el renovado premium Bandag, orientado al sector de transporte y flotas. Este sistema reemplaza la banda de rodamiento del neumático y utiliza aproximadamente una tercera parte de las materias primas requeridas para fabricar una llanta nueva.
Optar por el renovado puede contribuir a disminuir emisiones de CO2, consumo de agua y contaminación atmosférica asociada al proceso de fabricación. A ello se suman esfuerzos de recuperación y manejo responsable de neumáticos fuera de uso mediante programas como el Llantatón, una actividad que la compañía impulsa con el objetivo de darle una segunda vida a los neumáticos en desuso.
“México vive un momento clave para redefinir cómo la industria automotriz y de transporte gestiona sus recursos, especialmente en un contexto donde la eficiencia operativa y el aprovechamiento de materiales comienzan a ser cada vez más relevantes para la competitividad del sector. En esta nueva etapa al frente de Bridgestone México, veo una gran oportunidad para impulsar soluciones que extiendan la vida útil de los neumáticos, fortalezcan la circularidad y generen valor tanto para nuestros clientes como para la cadena de movilidad en general. La Economía Circular requiere colaboración, innovación y una visión de largo plazo, y queremos ser parte activa de esa conversación en el país.”, señaló Alexandre Lopes, Country Manager en México.
A nivel global, la compañía también ha impulsado iniciativas enfocadas en el desarrollo de materiales sostenibles y recuperación de componentes derivados de neumáticos fuera de uso, como el negro de humo recuperado, además de colaboraciones con distintos actores de la industria para acelerar soluciones de circularidad.
Estas acciones resaltan el compromiso Energy como uno de los 8 pilares del Bridgestone E8 Commitment, que consiste en ocho valores que comienzan que la letra “E” en inglés (Energy, Ecology, Efficiency, Extension, Economy, Emotion, Ease, Empowerment), con los que la compañía se ha comprometido a implementar junto con sus colaboradores, la sociedad, los socios y los clientes, para crear una sociedad sostenible.
