Hay espacios que, con el tiempo, se convierten en mucho más que un lugar para jugar. Una cancha puede ser el punto donde niñas, niños y jóvenes practican deporte, las familias se reúnen y las y los vecinos organizan actividades que fortalecen la convivencia. Cuando estos lugares permanecen activos, también se convierten en puntos de encuentro para la vida cotidiana.
Con el propósito de que más comunidades cuenten con espacios como estos, love.fútbol impulsará durante los próximos meses la rehabilitación de 19 canchas comunitarias en Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Puebla, Jalisco, Guanajuato y Quintana Roo. En conjunto, los proyectos beneficiarán a más de 5,500 personas cada semana y representan la mayor expansión de la organización en México desde que inició operaciones en el país hace 10 años.
Esta nueva etapa permitirá ampliar significativamente el alcance de love.fútbol en México. Durante la última década, la organización ha trabajado junto con habitantes, organizaciones locales y aliados para recuperar espacios públicos mediante un modelo que busca que cada proyecto responda a las necesidades y características de quienes lo utilizarán todos los días.
A diferencia de una obra convencional, el trabajo comienza antes de intervenir físicamente el espacio. El proceso inicia escuchando a quienes viven alrededor de la cancha para entender cómo la utilizan, qué actividades hacen falta y qué papel puede desempeñar dentro de la comunidad. Esa información guía las decisiones sobre el diseño, la construcción y la activación del proyecto, favoreciendo que las personas participen y hagan suyo el resultado.
Este modelo de trabajo es uno de los elementos que distingue a love.fútbol. Cada proyecto se desarrolla con y para la comunidad, bajo la convicción de que la sostenibilidad de un espacio no depende únicamente de la infraestructura, sino de las personas que lo habitan. Al colocar a la comunidad en el centro de cada decisión se fortalece el sentido de pertenencia y se crean las condiciones para que la cancha permanezca activa, cuidada y utilizada a largo plazo.
Recuperar espacios públicos también adquiere una relevancia especial en el contexto actual. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) 2025 del INEGI, 64.2% de la población considera la inseguridad como una de sus principales preocupaciones. Frente a este escenario, fortalecer lugares destinados al juego, el deporte y la convivencia contribuye a que las personas vuelvan a apropiarse de espacios compartidos y los integren nuevamente a su vida cotidiana.
«Nuestro trabajo no consiste únicamente en transformar un espacio físico. Lo más importante es acompañar un proceso en el que las personas participan, toman decisiones y construyen un lugar que sienten propio. Esa apropiación es la que permite que el proyecto permanezca activo y genere beneficios para la comunidad mucho tiempo después», señaló Kenza Gravois, Directora Global de Desarrollo de love.fútbol.
Cada proyecto responderá a un contexto distinto. Las necesidades de una colonia urbana son diferentes a las de una localidad rural, por lo que el diseño, la activación y el uso de cada cancha partirán de las decisiones tomadas por quienes conocen el territorio y forman parte de él.
La iniciativa reunirá el esfuerzo de patrocinadores, gobiernos, organizaciones aliadas y las propias comunidades, cuya colaboración permitirá llevar estos proyectos a distintas regiones del país. Más que sumar recursos, este modelo busca construir alianzas que favorezcan el uso, el cuidado y la permanencia de cada cancha como un espacio de encuentro para las personas que la utilizan.
Con 20 años de trayectoria, love.fútbol ha desarrollado 116 proyectos en 95 comunidades de 24 países, beneficiando a más de 255 mil personas, principalmente niñas, niños y jóvenes. En México, este nuevo capítulo permitirá ampliar ese impacto y continuar impulsando espacios donde el juego fortalezca la participación, la convivencia y el sentido de pertenencia.
