Desde 2010, cada 7 de julio se conmemora el Día Mundial del Cacao, fecha instaurada por la Organización Internacional de Productores
de Cacao (ICCO), con el propósito de reconocer la importancia de este sector para diversas industrias como la alimentaria, farmacéutica y cosmética.
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), México produce alrededor de 29,000 toneladas
de cacao, lo que lo convierte en uno de los principales productores de esta semilla ocupando el octavo lugar en América Latina y el decimotercero en el mundo. En el país,
Tabasco lidera la producción nacional con el 68% del total, detrás de él se encuentra Chiapas con el 33%, Oaxaca y Guerrero. Conforme a la Secretaría de Economía, en abril
de 2026 las exportaciones de cacao fueron de $101 M de dólares con destinos comerciales como Estados Unidos, Alemania, Países Bajos y Bélgica.
Paolo Quadrini Borja, director general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares (ASCHOCO), señaló en entrevista que 45 mil familias
mexicanas dependen de la producción de cacao y que hay una mayoría femenina en la fuerza laboral.
De acuerdo con 360 Research Reports, más del 80% del cacao es destinado para alimentos y confitería; mientras que el 11.3% del uso total de ingredientes de esta semilla se utiliza en
aplicaciones como bebidas, bebidas lácteas y cosméticos con manteca. El mercado mundial de cacao y chocolate se estima en 64,686 millones de dólares en 2026, con proyección de
alcanzar 95,072 millones de dólares en 2035, creciendo a una tasa compuesta anual (CAGR) del 4.4%.
Con todo esto se puede reafirmar la relevancia que tiene reconocer al cacao en este día ya que no solo es un ingrediente que genera productos alimenticios y cosméticos de gran valor,
sino también representa una cadena productiva que involucra el trabajo de miles de colaboradores y empresas que hacen posible que lleguen a nuestras mesas y hogares.
