Entre andenes y pasillos de la estación Zapata de la Línea 12, el tránsito cotidiano se convirtió por unas horas en un espacio de aprendizaje, con talleres y dinámicas orientadas a acercar conocimientos científicos a la población.
La jornada formó parte de Conocimiento en el Metro, iniciativa integrada el proyecto UAM en el Metro, impulsado por la Dirección de Comunicación del Conocimiento (DCC) de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) para llevar saberes a lugares públicos y propiciar encuentros entre la academia y la sociedad.
Agustín Ruiz Ramírez, asesor técnico de Fomento del Conocimiento de la DCC, explicó que la propuesta busca aprovechar los tiempos de traslado mediante actividades breves que permitan compartir información útil con quienes de forma cotidiana utilizan este sistema de transporte.
Añadió que los talleres fueron desarrollados por docentes y alumnado de distintas instituciones de educación superior, a partir de una convocatoria promovida por la Casa abierta al tiempo para fortalecer la divulgación científica fuera de los entornos tradicionales.
Uno de los módulos más concurridos fue Consumopoly, dinámica creada por estudiantes de las unidades Cuajimalpa e Iztapalapa para reflexionar sobre las compras cotidianas y sus efectos en el medio ambiente.
Luis Diego García, alumno de Ingeniería Biológica de la Unidad Cuajimalpa, detalló que la propuesta busca fomentar prácticas vinculadas con la Economía Circular, al invitar a las personas a conservar, reparar o reutilizar objetos antes de sustituirlos.
A su vez, Luis Pablo Hernández Corona, quien cursa el Posgrado en Energía y Medio Ambiente de la Unidad Iztapalapa, indicó que cada producto implica procesos de extracción de recursos, producción y generación de residuos que suelen pasar desapercibidos para los consumidores.
La Universidad de la Salud participó con el módulo El deporte como estrategia para la prevención y control de enfermedades. La licenciada Victoria Isabel Otaños Mazariegos, responsable del Servicio de Extensión a la Comunidad, comentó que la jornada utilizó el interés por el futbol para promover la importancia de mantenerse activo.
La docente Beatriz Arines Soto apuntó que muchas personas asocian el ejercicio con grandes inversiones de tiempo o dinero, cuando acciones cotidianas como caminar o subir escaleras pueden favorecer el bienestar y ayudar a prevenir enfermedades como diabetes e hipertensión.
La Universidad Autónoma de la Ciudad de México presentó una actividad sobre las chinampas de Xochimilco. La bióloga Marjory González Vivanco, responsable de divulgación en el Colegio de Ciencias y Humanidades, destacó el valor ecológico y cultural de este territorio y refugio del ajolote.
Además de transmitir información, los talleres generaron diálogo con los asistentes. Algunas personas replantearon sus hábitos cotidianos, mientras que otras descubrieron aspectos poco conocidos de Xochimilco y mostraron interés por visitarlo.
Rocío Méndez Pérez, enfermera y usuaria del Metro, compartió que Consumopoly la llevó a reflexionar sobre sus prácticas de adquisición de productos. Mientras que Juana Maldonado, de 58 años, expresó que la actividad despertó su curiosidad por conocer la zona chinampera.
Las actividades concluyeron al ritmo habitual del Metro: trenes que llegan, puertas que se abren y personas que continúan su camino. No obstante, algunas de ellas se llevaron algo más que el recuerdo de una iniciativa, una invitación a moverse más, consumir de manera consciente y mirar con otros ojos el patrimonio natural que existe dentro de la propia ciudad.
