Raúl Torres, diputado migrante señaló que el tener un Tratado de libre Comercio (T-MEC) que significa que la AEM detalla que la remesa promedio es de 390 dólares (unos 7 mil pesos), para los sectores más bajos de la población, que ayuda a cambiar la realidad de las familias.
Dijo que las remesas van a la baja por temas legales en Estados Unidos, en donde la Ciudad de México se caracteriza por ser la sexta entidad en recepción con 3.6 mil millones de dólares. Con perspectiva de subir al primer sitio al 2030. Por ello, se requieren de convenios empresariales y gubernamentales.
Dijo que en 1994, que las clases medias tuvieron oportunidad de asistir a Estados Unidos y son 11.5 millones de mexicanos que han logrado y 8 millones han regulado sus papeles. Debido a que el TLC creó un sistema de visado para el trabajo en campo. Ante dicha realidad, se requiere de esquemas de impulso empresarial.
La AEM dio a conocer que los temas arancelarios con Estaros Unidos son coyunturales y la globalización ha dado paso a la regionalización; que se fortaleció por la pandemia y que modificó la realidad de las cadenas comerciales y de suministro.
En el corto plazo es difícil predecir la realidad económica en Norteamérica que no podrá en riesgo la cancelación del Tratado, sino que en sus revisiones anuales caiga en ser solo un tema político y frene el desarrollo económico. México debe vender capacidad de la cadena de suministro y no solo manufactura, sino brindar aquello que busca Estados Unidos y Canadá. Se tienen momentos de incertidumbre, pero la mejor estrategia es hacer equipo entre empresarios y gobierno.
Indicó que los aranceles tiene impacto en la clase media, pues un 86 por ciento de los productos exportados, que tenía una tasa arancelaria era muy baja (2 por ciento), y en T-MEC solo beneficia a 56 por ciento de dichos insumos. Siendo el impacto el no incluir estos elementos en los bajos impuestos.
