La Dra. Patricia Ortega González, jefa del Laboratorio de Citología, del Hospital General León, en su exposición “Impacto de enfermedades como el VPH e infecciones de transmisión sexual en México”, se sabe que 8 de cada 10 personas en México y el mundo, en algún momento se contagiará del virus del papiloma humano y solo un 16 por ciento de las personas se ha hecho prueba sobre si padece este padecimiento.

Si bien la prevalencia es más constante en hombres (31 por ciento), pero son menos propensos a tener enfermedades posteriores como es cancer, siendo las mujeres las más afectadas.

Señaló que lo más reciente que maneja México, al año 2022, se tuvieron más de 16 mil diagnósticos positivos, cifra muy baja debido a que la gente no se analiza si tiene esta enfermedad. “En el caso de cancer en mujeres, el de mama, cérvicouterino, tiroides, son los más prevalentes”.

En México, se tiene una línea de cancer cervicouterino por debajo de la media mundial y es muestra que los programas de salud están funcionando, pero se requieren más pruebas de diagnóstico, pues aún se registran 4,646 muertes al año por este mal. Sin olvidar que el presupuesto de instancias oficiales en este tema ha basado hasta un 70 por ciento en programas de cancer en la mujer.

Señalo que se deben establecer nuevos métodos de pruebas, pues el papanicolao, pues una prueba de VPH tiene hasta un 40 por ciento de sensibilidad. La biología molecular ayuda a que los pacientes que tanto en riesgo se encuentra y que pueden derivar en cancer:

Cabe mencionar que el INEGI señala que solo un 28.1 por ciento de las mexicanas se realiza un tamizaje regular, pues la salud sexual no es un lujo, debe atenderse. Por no actuar adecuadamente se mantienen más de 180 mil casos al año de ITS. Indicó que las pruebas de PCR si se utiliza en sistema público pero no es suficiente.

Yuli Salomón, especialista en Ginecología, el VPH se transmite por vía sexual y las mujeres son más manifestadoras del padecimiento a diferencia de los hombres. Es un virus que está latente por años y espera a que el huésped tenga defensas bajas para expresarse. Por ello, es muy necesario el hacerse pruebas genéticas muy específicas para ubicarlo y poder combatirlo.

Dijo que la detección tiene que ser pronta y no esperar a que el virus ataque a su huésped. La sexualidad no se puede evitar, es un tema de educación y salubridad.

Detalló que esta enfermedad debe librarse del tabú de padecerlo y no afectar no solo la salud sino la vida social y familiar de las mujeres, pues es un padecimiento que debe atenderse y no dejarse sin atender. La vida sexual es parte de la vida y no requiere ser tipificado como algo malo.

Por su parte, Judith Escobar, directora de Marketing de Diagnposfera, dijo que se requiere un cambio de paradigma y la cultura para que la gente se haga una prueba y adopte un modelo más adecuado a la detección de enfermedades y con nuevo uso de tecnologías.

Por ello, este nuevo producto médico se enfoca a que la gente haga la prueba individual y en privado; de esta manera, se tendrá sapiencia sobre qué enfermedad puede tener y ser atendida.

La prueba se mande en paquete a la casa del paciente y se le hace un seguimiento constante para que se aprenda a hacerse una autoprueba y mandarse a laboratorio. Este proceso es de 3 mil pesos.

 

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