El virus del papiloma humano (VPH) se ha convertido en un tema clave, no solo por su alta frecuencia, sino por su relación con distintos tipos de cáncer que pueden afectar tanto a mujeres como a hombres en algún momento de la vida.

De los más de 200 tipos de VPH, solo algunos están asociados con el cáncer cervicouterino, el cáncer de ano, vulva, vagina, de boca y garganta. A nivel global, cientos de miles de casos de cáncer cada año están relacionados con infecciones persistentes por este virus, lo que lo posiciona como uno de los principales retos en salud pública en el mundo.

En México, hay evidencia epidemiológica de que los tipos de VPH con alta probabilidad de evolucionar a cáncer se presentan en distintos grupos de edad, lo que confirma que el VPH no es un tema exclusivo de una sola etapa de la vida ni de un solo sexo.

En el caso de los Estados con más avance en las vacunas contra el VPH son Tlaxcala con un 99 por ciento de inyecciones destinadas a la población objetivo; seguida con Oaxaca con 89 por ciento, Campeche con 87 por ciento, mientras que el Estado de México con 61 por ciento y Ciudad de México con 54 por ciento. Siendo las entidades con más atraso de la meta nacional que es del 72 por ciento, Puebla con un 80 por ciento. En el caso del estado de Querétaro, se coloca a mitad de la tabla nacional con un 63 por ciento de avance de la meta nacional.

Carlos O´quinn Reyes, médico cirujano del ITESM, indicó que esta infección sexual se presenta en algún momento de la vida de 8 de cada 10 personas con vida sexual y está asociada en un 90 por ciento de los casos de cáncer cervicouterino y de 90 por ciento de las costras genitales. Por ello, se requiere de hacer una vacunación desde la niñez adolescencia no sólo para niñas sino también los niños.

Aunque no debe estigmatizarse como un padecimiento mortal; aunado a que las mujeres para saber prevenir esta enfermedad es la realización adecuada es el papanicolao. En este contexto, los métodos preventivos juegan un papel fundamental para disminuir la carga de las enfermedades asociadas al VPH, algunas de estas herramientas son el uso correcto del condón y la vacunación. La OMS subraya que estas estrategias forman parte de un enfoque integral para reducir la carga de enfermedades relacionadas con el VPH en la población.

El bienestar se puede construir desde edades tempranas y mantenerse a lo largo del crecimiento de las personas. Con información clara, es posible fortalecer la conversación sobre el VPH como un tema de salud que concierne a todos: mujeres y hombres, desde la niñez hasta la adultez. En 2025, se realizaron vacunación a niñas y niños de 9 a 11 años de edad, a cargo del gobierno, pero los adultos pueden vacunarse de forma particular.

Añadió que un aspecto que provoca un aumento de la presencia de esta enfermedad es la época de regreso de los migrantes que tienen relaciones con personas locales y se regresan a los países donde habitan, entre otras situaciones que deriva en que cada año se detecten más de 72 mil casos nuevos de cáncer cervicouterino y que fallezcan 37 mil mujeres por dicho motivo.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *