En el marco del Dia Mundial del Agua,
General Motors de México destacó la operación de su Complejo de Manufactura en San Luis
Potosí como la que menos agua utiliza por vehículo producido a nivel mundial, gracias a la
implementación de sistemas de ahorro y eficiencia hídrica en todas sus áreas. Un sistema que
limpia, trata y reutiliza el agua varias veces dentro de las operaciones permite a la compañía
establecer un nuevo estándar en la industria y demostrar que es posible fabricar vehículos de
clase mundial mientras se cuida el medio ambiente.
GM Complejo San Luis Potosí, donde se produce la icónica GMC Terrain, utiliza en promedio
menos de un metro cúbico de agua por vehículo, es decir, alrededor de 800 litros, lo que la
posiciona como un referente en eficiencia hídrica a nivel global. Este resultado se logra
mediante un sistema de circuito cerrado que permite aprovechar al máximo cada gota de agua
usada en los procesos de manufactura.
Adicionalmente, cada día, el Complejo de Manufactura trata y reutiliza más de 380 mil litros de
agua provenientes de los procesos de pintura y ensamble, que son redirigidos a servicios
generales dentro de la planta. Asimismo, se procesa agua de pozo para convertirla en agua
potable para el consumo de las y los colaboradores, así como en agua ultrapura, esencial para
garantizar la más alt calidad en los procesos críticos de manufactura.
Este compromiso con la excelencia operativa y la responsabilidad ambiental permitió a
Complejo San Luis Potosí recibir la distinción como la planta con la mayor calidad de producción
a nivel global en 2022. Este galardón, sumado al liderazgo en eficiencia hídrica, subraya la
filosofía de General Motors de que la sostenibilidad y la calidad van de la mano y se refuerzan
mutuamente para entregar valor superior a clientes y a la sociedad.
Para General Motors, ser un agente de cambio significa ir más allá de la manufactura de
vehículos. Implica asumir un rol activo en el desarrollo sostenible de las comunidades donde
opera. En el marco del Día Mundial del Agua, Complejo San Luis Potosí es un ejemplo de cómo
la innovación tecnológica, el uso responsable de los recursos y la responsabilidad social pueden
impulsar un futuro más próspero y sostenible para México y el mundo.
