Cada 6 de enero, la mayoría de los hogares del país se reúnen para partir la Rosca de Reyes con su tradicional chocolate caliente y con el compromiso de cumplir las peticiones infantiles de la llegada de los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltazar, con sus consabidos juguetes, que en este año, debido a la inflación económica tendrá un costo al alza del 20 por ciento a diferencia del 2024.
De acuerdo con el estudio de mercado realizado por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el gasto promedio para celebrar el Día de Reyes en un núcleo familiar de hasta quince personas, considerando una rosca tradicional y chocolate, ascenderá este año a 901 pesos, lo que representa un incremento aproximado del 21 por ciento respecto a los 745 pesos registrados el año pasado.
“La celebración de los Reyes Magos tiene una huella cultural particularmente profunda en el centro y sur del país, donde forma parte esencial de la vida familiar y comunitaria; sin embargo, su celebración se extiende a todo el territorio nacional. Entidades como la Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Veracruz y Chiapas conservan con mayor arraigo la costumbre de partir la Rosca y cumplir la ilusión de los niños mientras que en el norte del país la celebración persiste, aunque en menor medida frente a la influencia de otras tradiciones”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
El análisis revela un amplio abanico de precios de las roscas, según tamaño, variedad de ingredientes y el lugar donde se compren. En el caso de las roscas tradicionales de tamaño chico puede encontrarse desde 290 pesos en panaderías de barrio, 312 pesos en supermercados y hasta 420 pesos en panaderías de franquicia. Para las roscas grandes los precios oscilan entre 560, 600.00 y 650 pesos, respectivamente.
Las roscas gourmet, con rellenos y presentaciones especiales, elevan aún más el gasto: en tamaño chico van desde 320 pesos en panaderías de barrio, 500 pesos en supermercados y hasta 650 pesos en panaderías de franquicia; en tamaño grande, los precios suben a 610, 800 y 950 pesos, respectivamente. A lo que se suma el costo del chocolate, que puede llegar a 341 pesos, considerando cinco litros de leche y el paquete de siete tablas de chocolate de mesa.
Finalmente, el rubro que más presiona el bolsillo familiar para esta celebración corresponde a los juguetes que traen como regalo los Reyes Magos. De acuerdo con el sondeo de ANPEC, considerando al menos dos hijos menores de edad por familia y un regalo para cada uno, representa un gasto promedio de 1,350 pesos, un incremento de 18 por ciento frente a los 1,145 pesos del año pasado.
Este año los juguetes más vendidos son muñecos de acción, como los de superhéroes o personajes populares como Minecraft o Brainrot (entre 250 y 1,500 pesos los de colección); juegos interactivos que fomentan el aprendizaje y permiten a los niños desarrollar habilidades mientras se divierten (entre 300 y 750 pesos); peluches como Labubus (300 hasta 1,300 pesos según el tamaño); muñecas barbie, princesas o LOL (desde 350 pesos modelos sencillos hasta 1,500 pesos los sets con accesorios) y las pistolas de hidrogel o dardos de espuma (entre 200 y 1,000 pesos según tamaño).
“Sin poder dejar de lado el tema de la fuerte presencia del mercado de juguetes de origen chino, que durante años ha ganado terreno gracias a sus precios bajos y se convirtió en una opción accesible para muchas familias, aunque con la reciente aplicación de aranceles, estos productos se han encarecido de golpe hasta en un 50 por ciento, escenario que genera un efecto inflacionario, pues el alza en el precio del juguete chino también empuja hacia arriba el precio del juguete nacional. El golpe llega en el peor momento, justo en la temporada de Reyes Magos, cuando las familias realizan la mayor compra de juguetes del año”, destacó Rivera.
