El estudio global ‘A New View of Care’ señala que la gente en la actualidad presenta un cambio cultural en lo que se llamada el “autocuidado personal”; en el caso de México ya no se percibe como una práctica cosmética, sino como una necesidad de salud y bienestar.

La motivación principal ya no es sólo verse bien, sino sentirse y estar bien. El documento realizado por Kenvue señala un alto 68 por ciento de los mexicanos, que afirma que su rutina de autocuidado mejora activamente su salud mental y bienestar y 65 por ciento desearía haber empezado antes con sus rutinas (72 por ciento de estos son Millennials).

El consumidor mexicano navega en un ecosistema de información complejo. Si bien la confianza en el círculo cercano (familia/amigos) sigue siendo un pilar, existe una creciente desconfianza hacia el entorno digital, donde el 74 por ciento teme ser víctima de una estafa. Asimismo, aunque las redes sociales son la principal fuente de información (45 por ciento), la confianza en el contenido online es moderada. En medio de la saturación informativa, donde el 82 por ciento de los consumidores se siente abrumado, el respaldo científico se convierte en un puerto seguro.

“El 71 por ciento de los consumidores en México exige comprender la ciencia detrás de los productos que utiliza. Casi 70 por ciento señala a los profesionales de la salud como su fuente de confianza principal. Estos resultados confirman que la evidencia científica y el aval de los profesionales de la salud son la base para construir confianza en el autocuidado. La ciencia debe ser el puente de confianza entre las personas y su bienestar.

En medio de un ecosistema de desinformación, nuestro compromiso es ofrecer soluciones claras, respaldadas por evidencia y accesibles para todos los mexicanos. Tal como respalda la Declaración de San Paolo sobre Autocuidado que enfatiza que garantizar información clara, accesible y avalada por expertos es esencial para empoderar a las personas”, explicó, Karina Barros, responsable de Asuntos Médicos en Kenvue.

En un mercado saturado donde la sobrecarga de información contradictoria paraliza, la innovación más radical no es un nuevo ingrediente exótico, sino la claridad. Según la Organización Mundial de Salud, la simplicidad y accesibilidad son factores determinantes para la adherencia a prácticas preventivas.

Por su parte, Lina Toro, directora general de Kenvue Latinoamérica Norte, señala que “los consumidores están buscando información, simplicidad y confianza. Estos hallazgos nos inspiran a seguir promoviendo un entorno donde el autocuidado sea un pilar real y sostenible de la salud pública”.

Más allá de los hábitos individuales, las expertas señalaron que la necesidad de incorporar el autocuidado en la agenda pública como estrategia para fortalecer la prevención y aliviar la carga de los sistemas de salud.

Por su parte, el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República, indicó que “los hallazgos de este estudio muestran que es crucial diseñar políticas y programas que impulsen el autocuidado como herramienta de prevención y que, además, contribuyan a reducir la carga económica en los sistemas de salud. El autocuidado empieza con las personas y con su capacidad de tomar decisiones informadas sobre su bienestar. Al mismo tiempo, es importante que existan los recursos y las condiciones necesarias para que este esfuerzo individual se vea respaldado y potenciado desde distintos ámbitos, incluyendo la salud pública.

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