El Buen Fin representa una de las campañas comerciales más relevantes para la economía y el consumo interno del país. En este contexto y ante un escenario donde la demanda se muestra condicionada, EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, consultoría, estrategia y transacciones, presenta los hallazgos de su más reciente estudio Future Consumer Index – Buen Fin 2026.
El informe revela que el financiamiento será la columna vertebral de la temporada. El 52% de los consumidores tiene previsto financiar sus adquisiciones mediante meses sin intereses (MSI). Este comportamiento evidencia un ciclo de deuda a corto plazo: la expectativa de los compradores que financiarán es destinar su aguinaldo a pagar el gasto de noviembre con los ingresos de diciembre o de los primeros meses del año, y un 13% destinará dicho ingreso directamente a muebles y electrodomésticos.
«El financiamiento sin intereses dejó de ser un simple atractivo promocional para convertirse en una condición de acceso que define el tamaño y la existencia misma de la compra», señala Francisco Olivares, Socio Líder de Mercados de EY México y Socio Líder Adjunto de Consumo de EY Latinoamérica. «Para la mayoría, los meses sin intereses no son el motivo principal, pero sí la herramienta que vuelve pagable el producto una vez que ya han evaluado el precio».
El descuento directo es el factor más influyente en la decisión de compra de los mexicanos; un 47% de los encuestados considera que se ofrecen descuentos reales, mientras que 72% cree que los comercios suben los precios previamente para otorgar ofertas.
Las empresas se enfrentan a un consumidor cauteloso y analítico. Atributos periféricos como el envío gratuito o la reputación de marca se han vuelto menos relevantes; algunos compradores tomarán la decisión con el precio visible y las opciones de pago en la mano.
En cuanto a las preferencias de consumo, los compradores mexicanos priorizarán bienes duraderos y semiduraderos de ticket medio y alto, liderando el interés las categorías de electrónicos y tecnología, seguidas de moda y calzado, muebles y hogar. Sobre el presupuesto, la intención de gasto es conservadora; al comparar con 2025, el balance es casi neutro, ubicando la mediana de gasto en los $10,000 MXN. La integración de canales será relevante durante esta edición: 44% de los consumidores prevé concretar sus compras en igual medida a través de tiendas físicas y comercio electrónico, mientras que 33% se inclina principalmente por establecimientos físicos y 23% por plataformas digitales.
“Ante un escenario donde el presupuesto general no se expande y el financiamiento dicta las reglas del juego, ofrecer alternativas de pago que respondan a las posibilidades del consumidor y una experiencia de compra integrada entre canales físicos y digitales será clave para conectar con un comprador cada vez más exigente y cuidadoso con su gasto”, concluyó Francisco Olivares, Socio Líder de Mercados de EY México y Socio Líder Adjunto de Consumo de EY Latinoamérica.
