La marca FUD ha lanzado su nueva campaña IrreFUDtable con el objetivo de celebrar la esencia de los mexicanos a la hora de sentarse a comer: diversos, apasionados, antojadizos y fieles a sus raíces. Para lograrlo -y de paso derribar uno de los mitos urbanos más populares de internet-, sumó al icónico luchador del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), Templario, quien llega a encarar los eternos debates de las sobremesas del país.
La narrativa arranca desde las alturas, con un recorrido visual por una hilera interminable de mesas llenas de amigos y familias. Un moderador a bordo de un helicóptero expone uno de los dilemas gastronómicos más cotidianos: ¿la quesadilla va con queso o sin queso? El verdadero pico viral ocurre cuando el comercial hace alusión a un mito urbano en torno a Tlaxcala, un estado con un legado histórico indiscutible del cual es originario el luchador.
Al grito de “¿Cómo que no existe? ¡Si tengo un primo que es famoso!”, Templario irrumpe sorpresivamente en la pantalla. Mostrando su fuerza física con una quesadilla en las manos, el gladiador transforma por completo la dinámica de la convivencia familiar, ese espacio lúdico donde las visitas inesperadas siempre tienen un plato asegurado.
« Para mí es un orgullo representar a Tlaxcala y llevar la esencia de la lucha libre más allá del cuadrilátero. En las sobremesas, igual que en el ring de la Arena México, se viven pasiones reales y discusiones eternas; sin embargo, al final del día la comida y el cariño siempre nos terminan uniendo», comentó Templario respecto a su participación.
A través de la figura de este gran referente de la lucha libre actual y tlaxcalteca ejemplar, el contenido busca reivindicar con fuerza, respeto y admiración la grandeza del estado, demostrando que el talento y el orgullo su gente resuenan en todo el país.
La alianza entre FUD y Templario nace de la profunda integración de ambos en la cultura popular mexicana. A lo largo de su historia, la marca se ha caracterizado por conectar con las familias mediante colaboraciones con figuras entrañables del imaginario colectivo, consolidando una tradición que celebra lo que nos define y nos divierte como país.
Con la complicidad del enmascarado, IrreFUDtable muestra que, por encima de cualquier dilema o preferencia, los mexicanos siempre coinciden en la misma esquina del ring: el gusto compartido por los ingredientes, los sabores y las tradiciones que han estado presentes en sus hogares durante generaciones.

