En México, durante 2024 se estimaron 2 mil 728 nuevos casos de Linfoma de Hodgkin y 686 defunciones asociadas con esta enfermedad. Este padecimiento puede presentarse tanto en niños como en adultos y tiene una distribución característica por edad, con mayor incidencia entre adolescentes y adultos jóvenes, así como en personas mayores de 55 años.
El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático, una parte fundamental del sistema inmunitario responsable de defender al organismo contra infecciones. Se origina cuando ciertos glóbulos blancos, llamados linfocitos, crecen de forma descontrolada, lo que puede provocar el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos y la aparición de bultos en distintas zonas del cuerpo.
Existen dos tipos principales de linfoma de Hodgkin:
- Linfoma de Hodgkin clásico: se caracteriza por la presencia de células grandes llamadas células de Reed-Sternberg en los ganglios linfáticos.
- Linfoma de Hodgkin nodular con predominio linfocítico: representa alrededor del 5% de los casos y suele desarrollarse en los ganglios linfáticos, particularmente en zonas como el cuello y debajo del brazo.
Uno de los signos más comunes, particularmente en niños, es el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, que puede manifestarse como un bulto en el cuello, debajo del brazo o en la ingle. También pueden presentarse fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso.
En adultos, entre las manifestaciones que pueden presentarse se encuentran la inflamación de los ganglios linfáticos en cuello, axilas o ingle, fatiga persistente, fiebre, sudoración nocturna y picazón intensa.
Visibilizar el linfoma de Hodgkin es fundamental para generar mayor conocimiento sobre esta enfermedad, sus características y manifestaciones, así como para promover una mayor comprensión sobre su impacto en la población.
