Rifel inaugura su segunda planta de producción en Querétaro, una instalación de 22,411 metros cuadrados que forma parte de un proyecto de inversión privada de 100 millones de dólares, desarrollado en tres etapas entre 2026 y 2030. La expansión permitirá triplicar la capacidad instalada, generar empleos, incorporar tecnología de clase mundial y atender con mayor rapidez y flexibilidad a clientes en México, Estados Unidos y Centroamérica.

El acto inaugural reunió a directivos de Rifel, autoridades estatales y municipales, así como a aliados estratégicos de la compañía. La ceremonia contó con la presencia de Mauricio Kuri González, Gobernador constitucional del Estado de Querétaro; Marco Antonio del Prete Tercero, Secretario de Desarrollo Sustentable; Gaspar Ramón Trueba Moncada, presidente municipal de Colón; y Liliana San Martín Castillo, Secretaria del Trabajo. El corte de listón y la develación de la placa inaugural estuvieron encabezados por el Gobernador Mauricio Kuri González y David Rifel Auvert, director de Administración y Finanzas de Rifel y presidente del Consejo de Administración. También participaron Dimitri Rifel Auvert, director Comercial, y Eduardo Sánchez, director de Operaciones.

“Esta planta representa una nueva etapa para Rifel y una apuesta por el talento mexicano, la innovación y la confianza que nuestros clientes han depositado en la compañía. Con esta expansión proyectamos triplicar nuestra capacidad instalada, superar las 135 mil toneladas anuales de producción y fortalecer una cadena de valor que involucra a colaboradores, proveedores, clientes y aliados de negocio”, comparte David Rifel Auvert.

La apertura representa uno de los proyectos industriales más relevantes en la historia reciente de la compañía, que cuenta con más de 20 años de experiencia y una década de operaciones en México. Desde sus plantas, Rifel desarrolla productos para marcas propias y marcas comerciales, transformando ideas y oportunidades de mercado en soluciones de panificación adaptadas a las necesidades de cada cliente.

Actualmente, Rifel cuenta con más de 700 colaboradores directos y, conforme avance la consolidación de la nueva planta y de su Centro de Distribución, se prevé superar los 1,500 empleos directos hacia 2030, además de detonar alrededor de 1,600 puestos indirectos en actividades de proveeduría, logística y servicios asociados.

El crecimiento de la operación también impulsará el desarrollo de talento especializado y la participación de proveedores nacionales de materias primas, empaques, servicios industriales y soluciones logísticas, contribuyendo al desarrollo económico de Querétaro y al fortalecimiento de la cadena productiva.

“El proyecto se ejecutará de manera progresiva durante los próximos cuatro años. La primera línea de producción ya se encuentra en operación y avanzamos en la instalación de dos líneas adicionales que nos permitirán desarrollar nuevos productos en menor tiempo, agilizar lanzamientos y acompañar el crecimiento de marcas propias y comerciales con mayor disponibilidad y capacidad de respuesta”, agrega Dimitri Rifel, director Comercial de la empresa.

La nueva infraestructura integra automatización, sistemas robotizados y tecnología proveniente de fabricantes de Estados Unidos, Europa y Asia. Esta expansión permitirá fortalecer el control de los procesos, agilizar los cambios de formato, atender distintos volúmenes y mantener la consistencia de los productos a mayor escala.

“Llegar a más de 135 mil toneladas anuales requiere una operación capaz de crecer con orden, trazabilidad y estándares homogéneos. Diseñamos esta planta para integrar nuevas líneas, automatizar procesos críticos y responder con flexibilidad a las necesidades de nuestros aliados. La tecnología amplía nuestras capacidades y el conocimiento del equipo mexicano permite convertirlas en productos seguros, consistentes y competitivos”, explica Eduardo Sánchez, director de Operaciones.

La elección de Querétaro responde a su conectividad, infraestructura industrial, disponibilidad de servicios y cercanía con los principales centros de consumo del país. Desde esta ubicación, Rifel fortalecerá su cobertura nacional, acompañará el crecimiento de sus aliados comerciales y continuará desarrollando oportunidades de exportación hacia Estados Unidos y Centroamérica.

La calidad y la inocuidad acompañan cada etapa de la operación, desde la recepción de materias primas hasta el almacenamiento y la distribución. Los procesos productivos de la compañía están respaldados por la certificación internacional SQF, evaluaciones SMETA y controles preventivos que permiten mantener la trazabilidad y dar seguimiento a los productos a lo largo de la cadena.

Con esta nueva etapa, Rifel reafirma su compromiso de consolidarse como una de las empresas mexicanas de panificación con mayor crecimiento, impulsando la innovación, el empleo y el desarrollo de soluciones para retailers, marcas propias y marcas comerciales de México, Estados Unidos y Centroamérica.

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